Arte

Publicado el jueves, 10 de febrero del 2022 a las 04:08
Saltillo.- “Yo no tengo capacidad para escribir poesía, pero la admiro mucho, siempre he tratado de acercarme al enigma de los poetas, a la manera en que sienten el mundo y lo pueden condensar”, así define el escritor Juan Villoro el impulso que lo llevó a escribir El Testigo, novela con la que ganó el Premio Herralde de la editorial Anagrama, y en la que ahonda en la figura del poeta nacional, Ramón López Velarde.
Esa idea puede, también, extenderse a dos obras escritas en la ciudad: El Pasado, de Víctor Palomo, que narra la vida de Manuel Acuña, y Lengua de Plata, de Alejandro Pérez Cervantes, que hace lo mismo pero con la figura de Otilio González.
Así, los cruces, similitudes y diferencias en la exploración de los vates se mostró al público en el conversatorio La Poesía desde la Novela, a cargo de la triada de autores, en el Centro Cultural Vito Alessio Robles.
Para Villoro, el libro de Palomo –cuya investigación y escritura llevó más de 10 años–, “ahonda en los enigmas” de la vida y muerte de Acuña “y al mismo tiempo establece otros”. En cambio, su libro nació como una “admiración por los poetas y la condensación del mundo” y que, más que ser un libro sobre López Velarde, es sobre “los lectores del poeta, de su herencia y todo eso. Es parte de lo que aparece en mi novela El Testigo: la devoción de los lectores”.
La plática, que inició las actividades de la cartelera 2022 del centro cultural, abordó el primer tema que une a las figuras: la muerte temprana, pues mientras Acuña murió a los 24 años, López Velarde y Otilio González, lo hicieron a los 33. El primero por suicidio, el segundo por enfermedad y el tercero ejecutado.
Para Villoro, “Palomo y Alejandro pertenecen a esta legión de devotos”, pues en El Pasado, reconoce “cosas muy importantes. Porque, primero, no es la novela de un poeta en el sentido de que no es la de alguien que escribe versos y de pronto dice ‘voy a ver cómo me sale una novela’, y llega a una novela totalmente lírica, casi versificada, que tenga estampas de enunciación, pero que no sean descritpivas”, sino que optó por “hacer una novela con todas las características técnicas de una novela. Es una gran investigación histórica, pero además tiene cambios de puntos de vista que son fascinantes”, añadió sobre el libro ganador del Premio Nacional de Novela Ignacio Manuel Altamirano en 2017.
Sobre Lengua de Plata, en cambio, apuntó que tuvo un contacto muy extraño pues se dio después de una serie de conferencias que hizo y en las que que la familia de González se puso en contacto con él. Esto hizo que conociera el libro que “está estructurada como una especie de barajas de lotería. Es decir, una serie de personajes que van entrando en escena, en una estructura muy sugerente, y que es un repaso por la historia de México: la Revolución Mexicana, la posRevolución, las asonadas, y la rebelión de la huertista”, dijo y agregó que “lo verdaderamente importante (de esta novela es que) un personaje que para la gente de Saltillo es solamente el nombre de una calle, cobra vida”.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 4 horas
Hace 14 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia