Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Celebra Halloween con una fiesta doble con pulque y mucho punk; invitan a eventos musicales Rompe Taddei con proveedor por contratos; exhiben pelea por negocios en el INE Pide Fiscalía cárcel para exdirectivo de ISSSTE por ‘moches’; lo acusan de abuso de funciones Dejan al IEC acéfalo por un año más; vetan propuesta Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Lo que somos

Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 4 años

El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, lanza una pregunta retórica: ¿por qué los hombres matan mujeres todos los días? Y se responde, “porque pueden y porque no pasa nada, porque no hay consecuencias, porque los feminicidios no se investigan y porque cuando se investigan, se investigan mal”.

Y tiene razón, en México se registran en promedio diario 10 asesinatos de mujeres y otras tantas desaparecen, y estos crímenes, en su inmensa mayoría, quedan impunes. Es lo que fuimos, somos, y desgraciadamente seremos, un país en el que la inmensa mayoría de los delitos queda impune.

El ministro presidente atribuye la violencia contra las mujeres a la cultura machista que, en México, comienza en los hogares y se perpetúa en escuelas y universidades. Y pues, desgraciadamente, también tiene razón.

Somos un país violento, poco solidario, socialmente fracturado, con un sistema de procuración de justicia profundamente corrupto e inepto, y un sistema educativo muy deficiente.

Somos un país que pareciera estructuralmente incapacitado para construir una sociedad distinta a la que somos. Seguimos sumidos en la polarización y la violencia y, lo más grave, con generaciones enteras que crecen sin visión de futuro, que se agotan en el presente y que buscan incesantemente la gratificación inmediata, donde y como sea.

Dice Arturo Zaldívar, respecto a los feminicidios, que “esta es una realidad que no podemos seguir permitiendo”. Y esta suerte de deseo idílico lo podríamos extender a todo lo que está realmente mal y, pues sí, no lo deberíamos seguir permitiendo, pero por acción u omisión, todos lo hacemos, en los hogares, en las escuelas, en las calles e incluso en las oficinas gubernamentales.

 

Notas Relacionadas

Dejan al IEC acéfalo por un año más; vetan propuesta

Hace 52 minutos

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 1 hora

Minino sin uñas

Hace 1 hora

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

Minino sin uñas

Hace 1 hora

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 1 hora

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas