Coahuila

Publicado el miércoles, 12 de octubre del 2022 a las 03:58
Saltillo, Coah.- ¿Qué tienen en común un administrador bilingüe, alguien con estudios filosóficos, una contadora y un ingeniero industrial? En que ninguno se imaginó trabajar como conductor de aplicación.
Los recortes en las empresas, los bajos sueldos, el outsourcing y el sueño de ser su propio jefe, llevan a muchos profesionistas a tomar la decisión de convertirse en conductores de aplicación.
La tendencia va en aumento: las personas con estudios universitarios, terminados y por terminar, ven en este trabajo la manera de generar dinero para mantenerse.
Según la Encuesta Nacional de Conductores y Repartidores de aplicaciones en México 2021, esta actividad es fundamental para el bienestar económico de los conductores y sus familias ya que, en su mayoría, es la principal o única fuente de ingresos.

¿Estaba en su plan de vida convertirse en conductores de aplicación?
Armando ni siquiera lo imaginaba: trabajó por 12 años como ingeniero industrial en una planta de la ciudad hasta que lo liquidaron por recorte, así que de la noche a la mañana se convirtió en chofer de DiDi para seguir manteniendo a su familia.
Aunque sigue repartiendo currículums de su profesión, está consciente del complicado panorama laboral que ahora enfrenta, por lo que trabaja hasta 10 horas al día para “medio completar”.
Por su parte, Sixto, administrador de profesión, cuenta que él trabaja en InDriver porque en su último trabajo “estable” no tenía prestaciones ni seguridad social por ser outsourcing, y que el sueldo que percibía es básicamente el mismo que gana ahora de conductor.
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Obviamente ser inDriver tiene sus riesgos, de seguridad sobre todo, estás a expensas de sufrir un accidente automovilístico, de ser asaltado… Sí hay un riesgo mayor que tener un trabajo profesional, pero hablando del dinero y hablando del acceso a los derechos laborales, pues es igual, ninguno de los dos lo está garantizando”, expresa.
Ambos conductores aseguran que conocen a muchos profesionistas que, si no están de tiempo completo, le dedican varias horas al día después del trabajo para poder completar con el gasto.

Precariedad laboral
Aunque dice que es un trabajo flexible que ofrece la oportunidad de trabajar a conveniencia, estas aplicaciones en realidad reflejan la precariedad laboral que impera en país, además de que trabajar por ocho o 10 horas es muy cansado para la vista, la espalda y las piernas.
Sin pretender sonar clasista, la conversación con los conductores de aplicación es muy diferente a la que se tiene con los taxistas, más allá de lo estético de la unidad, el grado de estudios es perceptible en su forma de expresarse.
Un ‘extra’ por tiempo
Ana, por ejemplo, optó por dejar su trabajo como contadora debido a que se le complicaba pedir permiso para recoger a sus hijos de las escuelas y de sus actividades, por ello, ahora le dedica en promedio 4 horas al día y, con eso, gana un “dinerito extra”.

Son distintas situaciones
La situación de Óscar es muy diferente: al no encontrar trabajo como ingeniero se metió de lleno a DiDi para terminar de pagar su automóvil, por lo que tiene que trabajar hasta 15 horas al día.
Plutarco, administrador bilingüe de empresas turísticas, prefirió no meter su coche a trabajar en inDriver, así que paga 350 diarios por la renta, para lo que tiene que trabajar entre 10 y 12 horas al día para que sea viable.
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Yo creo que las aplicaciones romantizan la precarización laboral, pero que sí son una opción para tener dinero inmediato, para tener un trabajo seguro inmediato y poner en la balanza esas dos cosas, a veces uno tiene que hacerlo para tener un ingreso”, afirma Sixto.
Su propio patrón
Según los resultados de la Encuesta Nacional de Conductores, 85% de los conductores quieren seguir siendo prestadores de servicios independientes, y 90% prefiere controlar su propio horario.
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