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‘Somos un pueblo hecho a base desastres’: Harry Germilus, médico de orígen haitiano

  Por Redacción

Publicado el viernes, 29 de enero del 2010 a las 16:00


Harry Germilus, radicado en Saltillo, sufre la tragedia que el terremoto causó a su país, Haití.

Lourdes de Koster | Rodrigo Flores | Saltillo, Coah.- El color de su piel lo dice todo. Su sonrisa a pesar del dolor por los miles de muertos en su país natal, Haití, con su acento caribeño, habla del valor y la fortaleza que hay en su espíritu. Harry Germilus es médico general, tiene la especialidad en cirugía reconstructiva y vive en Saltillo desde hace cuatro años. Hoy está a punto de ser padre por segunda ocasión, y dice que su hija nacerá en tierras coahuilenses.

El 12 de enero, Harry cumplió 36 años. Fue la misma fecha en que un temblor de 7.0 grados en la escala de Richter devastó al país donde pasó los mejores años de su infancia y juventud. No hubo festejo ni pastel en casa. Harry estaba en el consultorio de la Clínica de la Sección 38 del SNTE, donde trabaja. Ahí mismo recibió una llamada telefónica que lo obligó a pedir unos minutos a sus pacientes, para bajar al primer piso del nosocomio y encender el televisor que daba cuenta de la catástrofe en Haití.

El llanto no se hizo esperar. Harry se repuso e intentó en ese momento comunicación con sus primos y tíos que viven en esta zona de Puerto Príncipe, que fue una de las regiones donde impactó severamente el movimiento telúrico que dejó como saldo más de 110 mil muertos… pero la cifra sigue en aumento.

En una entrevista exclusiva para Zócalo, el médico haitiano Harry Germilus cuenta cómo vivió estos momentos de saber que su país estaba en ruinas, con miles de personas entre los escombros, con otros cientos de damnificados y con niños que siguen desamparados, sin padres o familia que los reclame.

El hombre de pelo crespo, que porta en su cuello y con orgullo un amuleto entregado por su abuelo, asegura que lo que más le lastima es la ausencia de Gobierno. De la falta de un Estado capaz de salir y dar la cara por su pueblo, de liderar las labores de reconstrucción y salvamento.

OCUPACIÓN YANQUI

“No puedo concebir que Estados Unidos con sus más de 12 ó 13 mil soldados mantenga ocupado mi país, y someta políticamente a mi gente”, dijo mientras se acomoda en la silla de una de las oficinas de esta Redacción, donde accede a la charla.

El doctor Harry viajó a México hace algunos días con la intención de emprender el viaje hacia su natal Haití, pero las salidas comerciales hacia su nación están canceladas y ni haciendo escala por República Dominicana llegaría a tiempo para colaborar en las labores de atención clínica de sus connacionales.

Nada hay por hacer ahora. Hace dos días logró comunicación telefónica con una de sus primas que está bien, pero aún aterrorizada. Sus padres afortunadamente emigraron a Estados Unidos hace algunos años y no estaban en Haití al momento del terremoto.

Aquí presentamos la entrevista con Harry Germilus, de origen haitiano, quien sufre a distanciapor saber a sus compatriotas en desgracia y no poder acudir a ofrecer su ayuda como profesional de la Medicina.

EN MI CUMPLEAÑOS

-¿Cómo vivió aquel momento de drama cuando se enteró de la noticia?

– El 12 fue mi cumpleaños, y estaba trabajando en el Magisterio y resulta que tengo un paisano aquí, me habló y me hizo saber la tragedia que pasó en mi país, fue horrible, uno como haitiano vivir una situación así… saber la realidad del país es algo muy espantoso

-¿Qué se encontraba haciendo en esos momentos?

-Estaba consultando pacientes, mi amigo el doctor Pierre me habló y me dijo, “Harry ¿ya viste la televisión?”, y le dije “no, estoy trabajando”, me dice “mira, pasó eso en Haití”, le dije “estás bromeando”, me dice “no, es real”, y ahí mismo fui, bajé, le dije a los pacientes “dénme cinco minutos”, prendí la tele y vi el desastre.

-¿Qué fue lo primero que pensó?, sabemos que tiene familia en aquel país.

-Yo vivía en el norte del país, en Gonaide, Haití, pero tengo tíos, primos que viven en la capital, lo primero que uno piensa es tu familia, después de esto uno ve la magnitud de la tragedia. Tuve contacto con mi prima Grenda del Mar apenas hace dos o tres días; perdieron todo se quedaron en la calle, ella fue quien me avisó, de aquí llamamos pero no entran las llamadas, ella se comunicó con nosotros y pues mis papás viven en Estados Unidos, en Miami, junto con mis seis hermanos.

-¿Cómo era Haití antes de la tragedia?

-El país, independientemente de la pobreza que tiene, es un país como cualquier otro, la desigualdad social, gente con dinero, gente pobre, entonces es un problema de América Latina y del Caribe, no estamos preparados; el que llega al poder hace y deshace, y olvida todos los compromisos que tenía en el pueblo, y por desgracia desde hace mucho tiempo nunca había habido un terremoto en el país, y no estábamos preparados, no hay una infraestructura de primer auxilio, no hay un equipo de Protección Civil que tiene una formación preparada ha este tipo de desastres.

-¿Cuál es el futuro para Haití, qué le espera?

-Lo que pasa es que la gente no habla mucho de la situación, la situación de los cadáveres, qué va a pasar con los millones de niños que están sin padres, huérfanos, una casa se puede construir, Haití se va a construir, le doy cinco ó 10 años, tendremos un país nuevo gracias a la ayuda internacional que hay, pero la situación es el problema psicológico, la ayuda humanitaria sí hay, la comida, el agua, pero desde el punto de vista médico no hay, nadie toca el tema.

NIÑOS DEL DOLOR

-¿Qué es lo que más te duele de esta tragedia?

-El sacrificio humano, a veces debemos tener motivación después de, no antes de, yo se que los desastres naturales son cosas que sólo Dios sabe por qué lo hace, pero lo que más me impacta son las imágenes, y los niños, que no tienen esperanza de vida, niños que el día de mañana preguntarán por sus papás y no tendrán a nadie que les diga qué es lo que pasó, quizá son niños que darán en adopción, pero ¿en qué casa quedarán? Me impacta la situación como haitiano, la ocupación militar del país porque nadie dice nada los intereses de los Estados Unidos; si es un desastre natural, ¿por qué manda más de 12 mil militares?, eso es algo que nadie ve.

-¿Qué intereses ves tú de Estados Unidos?

-Tenemos una isla que se llama Mole Saint-Nicolás, a unos metros de Cuba, dentro de los gobiernos anteriores han tenido intereses en esta isla. También los intereses de mantener el estatus que tiene, no dejarlo desarrollar, pero es algo que la gente no habla, todos nos hacemos de la vista gorda, pero como haitiano es impactante, la impotencia de que no puedes ayudar.

– En un intento quisiste trasladarte como médico para ayudar ¿qué pasó?

-Intenté, fui a México pero no hay vuelos para Haití, intenté pasar por República Dominicana y está saturada, entonces es la impotencia que uno tiene, yo estaba dispuesto 100%.

-¿Cómo afectará esta tragedia a los haitianos?

-Es algo que nos va a marcar a todos, la gente nunca va a olvidar lo que pasó, y menos yo porque pasó en la fecha de mi cumpleaños, el 12 de enero del 2010, es algo que nos marca a todos, creo que todos necesitamos una oportunidad de crecer, de vivir. Me parte el alma no sólo ver las imágenes en la televisión o en Internet, uno como haitiano sabe cómo es la situación y no puedo explicar cómo se puede sentir siendo haitiano viviendo lo que pasó.

UNIÓN Y LA FE

-¿Qué mensaje de aliento mandaría a sus paisanos que sufrieron la tragedia?

Lo que puedo decirles es que somos un pueblo hecho a base desastres, desde la época de la Guerra de la Independencia luchamos contra la esclavitud, fuimos el primer país negro independiente en el mundo, el segundo país libre en el continente americano después de Estados Unidos, nuestra independencia data de 1804, a partir de eso siempre ha habido golpes de estado, huracanes; somos un pueblo fuerte, luchones, y si pudiera comunicarles a mis paisanos, es que sigan siendo fuertes porque la fuerza es lo que nos mantiene en pie, y tener la unión, tener la fe que todo cambiará.

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