De acuerdo con el reporte, el armado de unidades en el séptimo mes del año fue de 9 mil 668 unidades, 55.1 por ciento inferior a lo registrado en igual periodo de 2024.
Mientras que se enviaron al exterior 7 mil 867 camiones pesados, 51.6 por ciento inferior a lo reportado en julio del año pasado.
Cabe recordar que gran parte de la producción nacional depende de la demanda externa, principalmente de Estados Unidos, que representa 94.9 por ciento de las exportaciones totales del país.
Dina no produjo ni un camión el mes pasado, mientras que firmas como International y Kenworth, que son las más importantes de la industria, se desplomaron sus armados en 74.7 y 51.6 por ciento, respectivamente.
En cifras acumuladas, de enero a julio de 2025 se produjeron en México 26.2 por ciento menos camiones, mientras que se cayó la exportación 20.1 por ciento.
Mercado interno, ¿va mal?
En julio de 2025 se vendieron al mayoreo 2 mil 175 camiones pesados, 60.11 por ciento inferior a lo registrado en igual lapso del año pasado.
Mientras que al menudeo se comercializaron 3 mil 377 unidades, 33.25 por ciento inferior a lo registrado en el mismo periodo de 2024.
En cifras acumuladas entre enero y julio de este año se cayó 24.6 por ciento la venta al menudeo y 49.7 por ciento al mayoreo.
Por parte de Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), explicó que está baja se debe principalmente a un “choque de demanda baja” y la incertidumbre por la relación comercial con Estados Unidos, que frena decisiones de compra en el sector transporte.
“ Todo esto vinculado de manera relevante en la relación comercial con Estados Unidos… entretanto no haya claridad de los términos en los cuales habrá de quedar renegociado el T-MEC seguiremos en un entorno negativo para la venta de vehículos comerciales pesados” expusó Zarate.
Rosales Zárate advirtió que mientras no haya claridad sobre la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el panorama seguirá negativo, además, el rezago en la venta de inventarios impacta en “el pago de intereses por parte de los distribuidores” y en la planeación financiera, ya que las empresas transportistas y con flotas propias no están renovando unidades al ritmo esperado.






















