Neurohábitos es un libro con base en neurociencia que te enseña cómo entender y cambiar tus hábitos y patrones de pensamiento desde el cerebro mismo. La idea central de este libro es que, si conoces cómo funciona tu cerebro y cómo se forman los hábitos, tú puedes reconfigurarlo como si fuera un “hardware” para alcanzar un bienestar mental óptimo y vivir mucho mejor
Vignola traza su marco teórico sobre el hardware y el software.
El hardware es tu cerebro físico, es decir, su salud, su estructura y su funcionamiento, mientras que el software son los pensamientos, las creencias y los hábitos mentales. Para poder realizar cambios que duren con el tiempo, el hardware debe estar en buen estado (es decir, el sueño, tu nutrición, tu manejo del estrés…) antes de instalar nuevos hábitos o pensamientos.
La realidad es que si descuidas el cerebro, será muy difícil que el software, es decir, tu mente, funcione correctamente.
Todos queremos romper con los hábitos dañinos que tenemos. Pero, ¿qué pasaría si identificamos que muchos de esos hábitos están tan arraigados que ni los notamos conscientemente? Es por eso que Vignola sugiere que:
Identificar para poder cambiar. Porque uno de los conceptos clave de este libro es la neuroplasticidad, la cual es la capacidad del cerebro para reconfigurar conexiones neuronales en cualquier momento de la vida. Eso significa que sí puedes entrenar a tu cerebro a reprogramar hábitos, a fortalecer respuestas emocionales saludables y a dejar creencias limitantes adoptando nuevos patrones de pensamiento más productivos.
Otro factor importante son nuestras relaciones y el contacto social. Las relaciones que tienes influyen directamente en tu cerebro.
Así como las relaciones positivas y nutritivas liberan neuroquímicos como dopamina y oxitocina (las cuales generan bienestar y favorecen esa plasticidad cerebral), de la misma manera las relaciones tóxicas o estresantes pueden elevar el cortisol crónico, afectando negativamente tu memoria, tu regulación emocional y tus hábitos mentales.
Esta semana quisiera compartirte algunas ideas prácticas que pudieras aplicar del libro.
Lo primero es observar antes de cambiar. No puedes modificar un hábito que no has aceptado en ti.
¿Y cómo puedes aplicarlo? Identifica durante el día qué cosas haces en automático, por ejemplo, reaccionar ante algo, revisar el celular o comer por ansiedad. Y después pregúntate: ¿Qué lo activó? Pudo haber sido el cansancio, el aburrimiento o el estrés… Pero esto entrena a tu cerebro a salir del “piloto automático”
Identifica el disparador de ese hábito.
Todo hábito tiene tres partes: una señal, que lleva a una conducta y a una recompensa. Puedes hacer un ejercicio práctico eligiendo un hábito que quieras cambiar. Escribe en papel y lápiz: ¿Cuándo aparece?, ¿con qué emoción? y ¿qué obtengo al hacerlo?
No se trata de eliminar el hábito, sino de reemplazarlo. Por ejemplo:
Comienza por cambios pequeños. Lo pequeño pero repetido crea nuevas conexiones neuronales.
Repite para crear neuroplasticidad. Recuerda que el cambio ocurre por repetición.
Recuerda que hemos de cambiar el estado del cerebro (hardware) primero. Si estás cansado, sin dormir, con estrés elevado… tu cerebro se vuelve a lo conocido. Pero comenzar con prioridades básicas como dormir mejor, comer a horas regulares y hacer pausas durante el día nos ayuda a bajar el estrés, y esto facilita cualquier cambio.
El cerebro acepta mejor cambios muy fáciles. Así que comienza por pequeñas repeticiones y celebra esas pequeñas victorias. Estoy segura de que te sorprenderás de los cambios tan positivos que verás en ti.
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