Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
‘Me cobraba 200 mil pesos’: Exhiben a Wendy Guevara por pedir dinero para dar una entrevista EU agrava acusaciones contra ‘El Jardinero’; suma cargos por lavado y narcotráfico Tele Zócalo Vespertino / 14 de mayo de 2026 app Policía de Eagle Pass aplicará campaña para el uso de cinturón Cuba se recupera de a poco tras apagón masivo, pero continúa en situación crítica

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

A prueba de pánico

Por María José César

Hace 1 mes

Nicole Caim escribió en su libro A Prueba de Pánico sobre la ansiedad y los ataques de pánico, y esto lo escribe desde su experiencia personal y profesional. Nicole Caim explica que el pánico no es peligroso, aunque se sienta aterrador, y que el problema no es la ansiedad en sí, sino el miedo al miedo. El libro busca ayudarte a dejar de luchar contra las sensaciones y aprender a atravesarlas con seguridad.

Esta semana he querido que reflexionemos juntos sobre los ataques de pánico. Y es que si podemos comprender que ese pánico es una respuesta exagerada del sistema nervioso, si reconocemos que lo que resistes, persiste, y que cuanto más intentamos huir de la ansiedad, esta se vuelve más fuerte, nos es más fácil comprender que el “aceptar” las sensaciones (palpitaciones, mareo, falta de aire) reduce su intensidad. Que el cuerpo se calma solo cuando dejas de interpretarlo como una amenaza. Y que no necesitas “controlar” la ansiedad, sino confiar en tu cuerpo. El pánico se supera con exposición gradual, con paciencia y autocompasión.

El mensaje que nos comparte Caim en su libro es que tú puedes sentir ansiedad y aun así estar a salvo. Que no estás roto, sino que tu sistema nervioso solo está hiperactivado. Y este libro es ideal si buscas calma, comprensión y herramientas reales, sin juicios ni técnicas complicadas.

Un ataque de pánico se siente intenso y aterrador, pero quiero que tengas esto claro desde el inicio: no es peligroso y siempre pasa.

¿Qué hacer si creo que puedo estar teniéndolo?

1. Ponle nombre (esto baja la alarma)
Di en tu mente o en voz baja:
“Esto es un ataque de pánico. Mi cuerpo está en alarma, no en peligro”.
Nombrarlo evita que tu cerebro piense que es algo grave.

2. Permite las sensaciones
Esto significa que puede haber:
Palpitaciones, opresión en el pecho, mareo.
Miedo intenso a morir o perder el control.

Y es importante que no luches contra nada.
Di: “Pánico, haz lo tuyo. Te dejo estar”.
Paradójicamente, cuando dejas de resistir, el pánico pierde fuerza.

3. Respira para soltar, no para controlar
Olvida “respirar profundo”. Mejor:
• Inhala normal.
• Exhala lento por la boca como si empañaras un espejo (6–8 segundos).

La exhalación larga apaga la respuesta de alarma.

4. Quédate donde estás
No escapes ni te acuestes “a huir”. Quedarte le enseña a tu cerebro:
“Esto es incómodo, pero no peligroso”.

Ese aprendizaje es lo que reduce futuros ataques.

5. Ancla al cuerpo (no a la mente)
• Presiona los pies contra el suelo.
• Toca algo frío o con textura.
• Mueve lentamente los hombros.

El cuerpo entiende de seguridad antes que la mente.

Después del ataque es importante que seas muy compasivo contigo, que no te critiques:
• No lo analices de más.
• Reconoce que lo atravesaste. Y que cada vez que lo atraviesas, el pánico pierde poder.

Afirma…

• “Esto es adrenalina, no peligro”.
• “No necesito huir para estar a salvo”.
• “Mi cuerpo sabe cómo volver a la calma”.

Y date el permiso de pedir ayuda, busca ayuda terapéutica si sientes que estos ataques son constantes… si te estás aislando, si hay mucho miedo a que regrese.

La terapia especializada en pánico funciona y se supera. Recuerda que todos hemos de buscar los recursos que nos fortalecen y que eso no significa que somos débiles, al contrario, significa que hemos sido fuertes durante mucho tiempo.

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

México, Europa y el dilema de depender de Estados Unidos…

Hace 10 horas

A la cabeza

Hace 10 horas

Para el magisterio un Instituto al Servicio, pero de Cepeda Salas