Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Detienen en Eagle Pass a hombre buscado en Fort Worth Adiós al Profesor X: Muere el actor Patrick Stewart a los 84 años Rivers anuncia que se alejará temporalmente de redes sociales tras muerte de El Komanche Hará policía operativo especial por celebración de Halloween en Eagle Pass Condusef alerta por posible suplantación de identidad de cuatro instituciones financieras

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Ada Lovelace, ‘encantadora de los números’

Por Sandra Rodríguez Wong

Hace 3 años

El 27 de noviembre de 1852 muere de cáncer uterino quien fuera registrada al nacer el 10 de diciembre de 1815, como Augusta Ada King, condesa de Lovelace, pionera en el mundo de la informática y uno de los nombres científicos más importantes del siglo 19.

Lovelace, como era conocida, fue una mujer adelantada a su época, perteneciente a la alta sociedad británica, rompe con rígidos esquemas y patrones de educación victorianos para las mujeres de su tiempo.

Hija del poeta romántico Lord Byron, fue abandonada por él al poco tiempo de nacer. Su madre, Anna Isabella Noel Byron, intentando protegerla de los escándalos del padre y del romanticismo de la literatura (que según ella lo había perdido), decidió que su formación se basara en la escrupulosidad y exactitud de las matemáticas.

A edad temprana hizo amistad con el matemático inglés Charles Babbage, quien siempre apreció y reconoció su talento llamándola “encantadora de los números”, pues escribió que Lovelace había “lanzado su hechizo mágico alrededor de la más abstracta de las ciencias” y la había comprendido y manipulado con una fuerza que pocos intelectos masculinos.

Por influencia de su madre, Ada estuvo rodeada de grandes científicos como Mary Somerville; científica, astrónoma y erudita escocesa, quien fungió como su tutora durante algún tiempo, además de ser cómplice y amiga durante toda su vida y quien ganó el título de “la reina de la ciencia” del siglo 19, al ser la primera persona descrita como científica en 1834.

Michael Faraday, el padre de la ingeniería eléctrica, y Augustus de Morgan, quien poseía conocimientos de astronomía, estadística y probabilidad y el autor de las Leyes de Morgan (un riguroso concepto de procedimiento de inducción matemática), influenciaron también el pensamiento y el carácter de su joven estudiante.

Ada contrajo matrimonio en 1837, con William King, conde de Lovelace, con quien procreó tres hijos, pero contrario a lo que se esperaba de la condesa, de vivir una vida de señorío, solicitó apoyo de Augustus De Morgan, primer presidente de la Sociedad Matemática en Londres, para continuar con sus estudios, considerando que en la época las mujeres no podían acudir a la educación superior, ni ingresar a bibliotecas científicas. Hecho que orilló a que su esposo se integrara a la Royal Society de Londres, con la intención de que su esposa tuviera acceso a su fondo cultural.

Charles Babbage, quien visitaba al matrimonio Lovelace con frecuencia, viaja a Italia en 1840, para explicar el concepto de la máquina analítica. Uno de los ingenieros que conoce el proyecto, Luigi Menabrea, publica más tarde un artículo con las notas de la conferencia en idioma francés, por lo que Babbage pide a Ada haga la traducción al inglés y agregara sus propias impresiones al texto. Las Notas de Ada fueron publicadas en 1843, en la revista Scientific Memori, firmada solamente con sus iniciales (por tratarse de un documento de ciencia y para evitar ser censurada por su condición de mujer).

Esas notas y el análisis desarrollado 100 años antes a través de ellas, es el desarrollo de las ideas previas sobre las capacidades de los dispositivos informáticos, ya que dedujo y previó la capacidad de las máquinas, para ir más allá de los simples cálculos numéricos y aportó la primera idea de lo que podía ser el software.

Aunque este legado está lleno de polémica, puesto que se atribuye a Babbague la creación de lo que se entiende realmente como un programa informático, actualmente sí está comprobado que Ada sugirió la utilización de las tarjetas perforadas, como un método de ingreso de la información e instrucciones a la máquina analítica.

Además, introdujo la posibilidad de que la máquina analítica no solo fuera capaz de realizar cálculos matemáticos, sino de componer música y literatura (algo de lo que su madre siempre trató de alejarla). Afirmaba que el invento sería capaz de realizar cualquier cosa que se le pidiera, siempre y cuando pudiéramos ordenárselo.

Hoy, no concebimos un mundo sin teléfonos, tabletas, dispositivos informáticos y programas que nos permitan efectuar múltiples tareas de manera automática y simultánea.

Ada Lovelace, sin duda, fue una mujer que además de romper los patrones de su época traspasó la barrera del tiempo y el espacio, concibiendo un siglo antes de que la era de las computadoras iniciara, lo que hoy nos resulta cotidiano.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 2 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 9 horas

Confirmado y amarrado