El presidente Andrés Manuel López Obrador cumplió su objetivo: revertir una de las privatizaciones más cuestionadas en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, como fue la venta de Altos Hornos de México a la dupla de Alonso Ancira y Xavier Autrey. El tiempo dirá si fue para bien. Así lo cuenta Édgar London en el bisemanario Espacio 4 (655).
“Declarada en suspensión de pagos desde 1999 en la Bolsa Mexicana de Valores, el futuro de AHMSA, la mayor siderúrgica del país, depende ahora de que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) apruebe el contrato de compraventa recién firmado entre el Grupo Acerero del Norte (GAN) y la empresa Alianza Minerometalúrgica Internacional (AMI), donde se barajan mucho más que factores económicos.
“La negociación estuvo enrarecida por visos políticos y no faltó quien insinuara el fantasma de la expropiación en el traspaso de poderes. La relación de Alonso Ancira Elizondo (expresidente de AHMSA) con el salinismo se contraponen a la afinidad de Julio Villarreal (líder de Villacero y AMI) con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. (…) La acusación que pende sobre Ancira por la venta irregular de Agro Nitrogenados a Pemex en 2013 y la exigencia del Gobierno federal para que se devuelvan al erario 200 millones de dólares derivados del sobrecosto de dicha operación, sin duda dificultaron la rapidez del acuerdo.
“AHMSA tuvo un impacto negativo de 350 millones de dólares en el último año, en buena medida por las cuentas que le congeló la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda. Además, debe 300 millones de pesos a proveedores locales que esperan recuperar progresivamente sus inversiones. Para solventar estos problemas y recibir la tan necesitada inyección financiera, los Ancira aceptaron renunciar a sus acciones en la empresa y no interponerse en las negociaciones entre GAN y posibles aliados. Quizás con la esperanza de que, si se llega a completar un acuerdo en buenos términos, la Fiscalía General de la República retire las demandas y acciones punitivas en contra de Alonso Ancira.
“Las negociaciones, aunque lentas, lograron un paso importante tras la firma de un contrato de compraventa con la AMI. Hecho confirmado el 9 de diciembre por AHMSA vía comunicado a la Bolsa Mexicana de Valores. (…) La negociación no fue inmediata ni estuvo exenta de especulaciones y recelo entre ambos bandos. La aprehensión de Alonso Ancira en España, acusado de corrupción tras la venta de la planta de Agro Nitrogenados a Pemex, y la supuesta cercanía de Julio Villarreal López Obrador dificultaban el desenlace.
“Tras varios sondeos, encuentros y desencuentros, finalmente el 9 de diciembre el Grupo Acerero del Norte hizo público el contrato de compraventa con AMI –integrada por empresarios de la Ciudad de México, Michoacán, Nuevo León, Sinaloa, Yucatán y Texas– y así proceder con el traspaso del 55% de las acciones de AHMSA una vez que lo apruebe la Cofece. El movimiento deberá incluir el paquete correspondiente a los Ancira y a Carlyle Technologies Corporation, controlada por la misma familia
–45% y 10% respectivamente– el resto seguirá en manos de otra familia: la de Xavier Autrey Maza.
“La asamblea de accionistas del GAN acordó trasladar ese 55% de títulos a un fideicomiso mientras se completa el pago. La fecha límite para el depósito era el 14 de diciembre. Al concluir el movimiento, la participación de Alonso Ancira como máximo representante de la siderúrgica pasaría a manos de Julio Villarreal. La entrega apareja la salida de Ancira tanto del GAN como de AHMSA. El vocero de la empresa, Francisco Orduña, explica que los Ancira se mostraron dispuestos a cooperar en todo lo posible con tal de revitalizar la empresa”.
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