Queridas amigas y amigos, en esta ocasión –les comparto– concluimos una intensa labor legislativa en la Cámara de Diputados, destacando por segundo año consecutivo, la irresponsable actuación de la bancada mayoritaria, que aprobó la Miscelánea Fiscal y la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2021 y que solo puede traducirse, como un refrendo del vergonzoso pacto de sumisión de la bancada de Morena y sus aliados, a su caudillo, olvidándose de que no llegaron a ocupar una curul gracias a este hombre, sino al voto de millones de mexicanos que una vez más han sido traicionados.
Si bien, el Presidente vive en un México que solo existe en su imaginación, hay que decirlo, esto no sería posible sin sus legisladores que en todo lo complacen, lo cierto es que no vamos en el camino correcto, sin embargo el titular del Ejecutivo está convencido de que el pueblo no tiene memoria o quizá confía en aquello de que este, es el país donde no pasa nada y en nombre de la gran farsa llamada 4T, dijo que habría una auténtica democracia, donde lo último que existe es la disertación.
Son muchas las generaciones de mexicanos que pueden reconocer en la actual Administración, el lastre que significó el presidencialismo totalitario sostenido por un grupo de incondicionales, diría que la 4T lo único que busca es reestablecer el régimen que prevaleció por más de 70 años, lo cierto es que no existe la 4T, se trata de un solo hombre y tiene nombre y apellido.
Se hablaba de cambios profundos y sí que los han dado, ahora los mexicanos no cuentan con un sistema de salud y las instituciones que se construyeron a lo largo de décadas de trabajo, hoy están siendo desmanteladas, también se dijo que todo se haría con apego al orden legal; no ha habido una sola acción que así lo sostenga, para ser exactos el 2 de abril, marca un parteaguas. Ese día el Presidente no tuvo empacho en declarar que la pandemia y la crisis por la que estamos atravesando todos los mexicanos, le vino como “anillo al dedo”, basten estos meses, para ilustrar por definición lo que es –hacer caso omiso de la ley– tal y como lo hicieron con la extinción de fideicomisos.
La Ley de Ingresos fue aprobada a modo, la cual prevé una recaudación de ingresos tributarios por un total de 3 billones 533 mil millones de pesos, equivalente a 14% del PIB, los recursos petroleros quedaron en 936 mil 800 millones, sin cambios en la captación esperada por el Impuesto Sobre la Renta (ISR), al quedar en un billón 813 mil millones de pesos, en cuanto al IVA, se quedó en 978 mil 946 millones de pesos y para el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se avalaron 510 mil 702 millones y por el cobro de aprovechamientos, 119 mil 458 millones de pesos.
Sin embargo, pese al estancamiento económico que se registra en México, desde el primer año de gestión de este Gobierno y ahora, ante las circunstancias por las que atraviesa el mundo a causa de la pandemia, se presentaron previsiones para 2021, sobre un crecimiento estimado de 4.5% y un cálculo del 8% en la caída de la economía, cuando la realidad es que los analistas tienen otros datos –y en el mejor de los casos– el crecimiento no será por arriba del 2%, así entonces la recaudación por impuestos se ve comprometida, esto sin considerar que han previsto un precio por barril de petróleo en 42 dólares, para lo que no se necesita demasiada ciencia para saber, que sin crecimiento económico y la caída de la producción de petróleo, solo es igual a un mal manejo de las finanzas públicas, sumado a la negligencia de este Gobierno, al que no le interesa tomar las urgentes medidas que se requieren para la reactivación de la economía y la atención al sistema nacional de salud.
Mientras que aproximadamente 90 mil personas, han perdido la vida a causa del Covid-19, este Gobierno en lo único que avanza –al menos– en lo que informa, es en sus faraónicos proyectos.
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