Espectáculos
Por
Nayely Reyes
Publicado el miércoles, 12 de agosto del 2015 a las 14:03
Saltillo, Coah.- En 1960 los libros de cuarto año de primaria se imprimieron con una portada que pasaría a la historia como un ícono de la soberanía, la abundancia, la dignidad y la altivez de nuestra nación. Se trata de Alegoría a la Patria del muralista Jorge González Camarena, imagen que Alejandro Cerecero considera la prueba de la falsa identidad que nos ha vendido el Estado.
Sobre esto trata la exposición Alta Traición del pintor saltillense, montada en la planta baja de la Taberna El Cerdo de Babel y cuyo título remite al poema de José Emilio Pacheco que declara: “No amo mi patria, su fulgor abstracto es inasible”.
“Este libro estaba equivocado o decía mentiras, nos enseñó a amar a la patria, pero no me acuerdo por qué; nos enseñaron a respetarla, pero dependiendo del cargo que ostentes, nos enseñaron a rendirle lealtad pero no nos previnieron de la corrupción y otros abusos”, dijo el artista en la inauguración de la muestra que permanecerá abierta hasta la primera semana de septiembre.
Son siete piezas de distintas técnicas las que conforman Alta Traición. Temas como el feminicidios, las desapariciones forzadas, la hipocresía nacionalista y la desigualdad social son interpretados por el pintor, que considera vital abrir los ojos hacia los problemas reales de México.
“La imagen de la realidad mexicana se ha retocado, nos presentan algo, pero en el trasfondo es muy diferente. No nos dejemos engañar por la imagen folclorista o turística que tenemos del país, sino en esos grandes problemas en los que hemos estado inmersos desde mucho tiempo atrás y que la historia, la educación y los noticieros tratan de maquillar y que desgraciadamente no coinciden con la realidad”, pide.
10 AÑOS EN EL CERDO
Alta Traición es la décima exposición del artista en la Taberna El Cerdo de Babel, que le abrió las puertas a sus experimentos visuales desde hace una década y que considera especial por el tipo de público que asiste, distinto al de las galerías oficiales.
Cerecero se siente halagado de exponer en un lugar que ha albergado la obra de tantos jóvenes, pero asegura que muchas tendencias modernas del arte se realizan desde el siglo pasado.
“No pretendo hacer un arte juvenil, ni fingir un arte juvenil, lo que hago es algo que he realizado toda mi vida, los happenings. Las instalaciones yo las he practicado desde hace 30 o 40 años, en este mismo lugar (callejón Ocampo) porque este era nuestro callejón de tropelías, aquí hicimos protestas, performances, no es nada nuevo”.
Cerecero opina que el papel del artista en la participación social es (o debe ser) el de presentar los problemas al público de una forma crítica, para que éste reflexione sobre ellos.
“Siempre hay que ser rebelde en el arte, yo he tratado de que mi arte sea responsable, no un arte bonito, folclórico, sino que trate de cuestionar algo”.
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 19 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 23 horas