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Coahuila

Alto riesgo en migración sin control

Por Cholyn Garza

Hace 1 mes

No se entiende el porqué de las caravanas de migrantes que llegan a nuestro país, sin que haya autoridad alguna que regule el ingreso de extranjeros. Nadie sabe cuántos llegan, cuántos se quedan y dónde, así como cuántos logran ingresar a Estados Unidos con un permiso o visa humanitaria, ni cuántos andan a “salto de mata” si logran cruzar el río Bravo.  Es decir, sin documentos que acrediten su permanencia en nuestro vecino país del norte.

México se ha convertido en una especie de corredor hacia los Estados Unidos, que es utilizado por personas provenientes de diferentes países.  A nuestro país lo han estado utilizando -con la complacencia del gobierno federal- como cruce de personas.  Mismas que son movilizadas por individuos que se dedican al tráfico de seres humanos.

No nos engañemos.  La avalancha humana en caravanas, por cierto, muy bien organizadas no se da de la noche a la mañana.  Son miles de personas, que vienen cruzando países de Centroamérica para llegar a la frontera sur de México. La primera pregunta que surge es ¿cómo salieron de su país de origen donde se ha impuesto una dictadura? ¿Quién los promueve? Aparte del dinero ¿cuáles son los fines que se persiguen? Además, algo que es de llamar la atención es que vienen muy bien aleccionados.

La mayoría responde que no desean quedarse en México; que van a Estados Unidos a lograr su sueño.  Dan por hecho que van a conseguir cruzar solo con desearlo.  Muy pronto se dan cuenta que el llamado sueño americano se convierte en pesadilla.  Quienes promueven las caravanas jamás mencionan que la vida también es difícil en el país del Tío Sam y dondequiera. 

Nunca como ahora se había observado semejante movilización, si tomamos en consideración que la migración siempre ha existido, pero a menor escala.  Hoy es verdaderamente alarmante lo que está ocurriendo porque al no existir un control desde la frontera sur de nuestro país, el riesgo se incrementa.

Es obvio que quienes promueven las caravanas no lo hacen gratis ni por generosidad.  Debe ser una gran red de trata de personas que le debe redituar muy buenos ingresos. Al permitir el gobierno federal el ingreso de personas sin control alguno está poniendo en riesgo tanto a migrantes como a nosotros como ciudadanos.  

La migración representa un alto riesgo por diversos motivos.

Llegan a las ciudades, sobre todo fronterizas creyendo que el Río Bravo lo habrán de cruzar fácilmente.  Algunas ocasiones cuando se les acaba el dinero son abandonados a su suerte y no saben qué hacer; por eso andan pidiendo ayuda en las calles o durmiendo donde encuentran.  Y se dan casos de violencia por hacinamiento en lugares invadidos y compartidos.  Ocasionando un grave problema de salud e higiene.

Banquetas, estacionamientos, cocheras, plazas públicas.  Lo peor es que en ocasiones los mismos pateros les dicen que se metan a las casas que no estén habitadas, causando un riesgo para los vecinos, temerosos ante una situación inusual.

Las autoridades saben del problema que representan los migrantes, un problema muy serio para cualquier ciudad.

La problemática empieza desde el momento de que se permite el ingreso a México por la frontera sur.  Problema de salud, económico, social y ante todo, de control migratorio ante el riesgo de que no se sabe quiénes son y por qué dejan su país de origen.

En esas caravanas no solo viene gente que huye de la pobreza -una condición que existe en todos lados- sino se da el caso que se mezclan individuos que vienen huyendo por delitos cometidos en otro país.  Viene de todo, gente buena, pero también personas que tienen antecedentes delictivos.  Lo que más duele, es ver a niños en esas caravanas, algunos, acompañando a sus padres, otros, viajando solos, menores de edad, cuya suerte es incierta.  Y duele más, cuando son parte de una nota que ocupa la primera plana al darse la noticia de que un menor se ahogó al intentar cruzar el río Bravo.

Al observar la cantidad de personas provenientes de otros países y que no hay recursos ni espacios suficientes para ayudarlos, bien valdría la pena detener el flujo migratorio desde la frontera sur.  Que el gobierno evite ya, de una vez por todas, que ingresen a México como lo han venido haciendo.  Basta de permitir se insulte y agreda a las autoridades de nuestro país.

Es tiempo ya de poner orden en el tema migratorio.  Una migración sin control representa un alto riesgo para los habitantes de cualquier ciudad y para las propias autoridades y fuerzas del orden.

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