Es verdaderamente terrible lo que está ocurriendo en el mundo. La violencia desatada en todas partes; nos muestra un panorama aterrador. Parecería que el ser humano ha ido perdiendo su capacidad de convivir con sus semejantes y hacerlo con
respeto.
La convivencia se va tornando cada vez más difícil y no es bueno para nadie. El mundo una vez más está a la expectativa ante la amenaza de una guerra que afectaría a todas las naciones. Quizás, el riesgo no vendría precisamente por el lado de las armas, pero sí por el lado de la economía.
Resulta verdaderamente indignante y preocupante lo que está sucediendo en Ucrania. La invasión a su territorio de la manera que lo ha orquestado y ordenado el líder Ruso, Vladimir Putin, resulta repulsivo.
No sólo está poniendo en riesgo a los habitantes de un país que decidió su autonomía al separarse de la antigua Unión Soviética, sino a su propia gente al tomar la planta nuclear de Chernobyl, lugar donde el 26 de abril de 1986 ocurrió la que es considerada la peor catástrofe de la historia.
La ambición de poder, de dominar al mundo con amenazas, hace a los dictadores planear la manera de apoderarse de territorio por la fuerza. En ellos no existe la comprensión, mucho menos el respeto a los pueblos y a su soberanía.
Menos aún existe el amor al prójimo al que someten a su voluntad absoluta exigiendo lealtad a un ejército que se doblega al deseo del dictador.
La planta nuclear de Chernobyl sin duda está “viva” aunque la hayan cerrado tiempo después del accidente.
La radiación, no sabemos qué efectos vaya a tener al haberse apoderado los rusos de la otrora planta de energía nuclear. El tiempo lo dirá; porque no sólo matan las balas que se disparan en una guerra desigual, alevosa y cruel como la que hoy el dictador Putin ha ordenado contra Ucrania, sino también las enfermedades que podrían presentarse.
Enfermedades que nadie sería capaz de asegurar las consecuencias que traerían, para los habitantes de Ucrania, países de Europa o de cualquier parte del mundo.
La explosión de hace 35 años en la planta nuclear destruyó flora, fauna, y afectó la vida de los habitantes del lugar. Nada en esta vida está oculto; aunque los rusos trataran de no darle la importancia que para la humanidad tenía el accidente, se van entendiendo las cosas qué, cómo y por qué suceden.
Más de treinta años después, algunos científicos expresaron que el área que rodea la antigua planta nuclear no es habitable. Lo que debemos suponer que hay radiaciones que afectan y ponen en riesgo la
vida humana.
Ucrania perteneció a la antigua Unión Soviética. En 1991 se convirtió en un país independiente.
¿Qué razones tuvo Vladimir Putin para declararle la guerra a un país que no estaba preparado para el combate? No sólo es una guerra con una gran desventaja para los ucranianos, sino muy cruel porque pretenden arrebatarles su libertad para someterlos a la dictadura ofensiva y malévola de un individuo mentiroso, perverso y traidor.
Si realmente en Rusia estuvieran todos conformes con Putin ¿Por qué ciudadanos salen a las calles a protestar y a clamar no se ataque a Ucrania? Por una razón: Aunque vivan en una dictadura impuesta, no comulgan con las ideas de violencia ni agresiones a otras naciones. No desean la guerra.
Los dictadores, considero, no deberían existir, no deben gobernar una nación. En realidad, lo que menos hacen es velar por los intereses del pueblo. Cuando tienen el poder no lo quieren soltar.
Se eternizan en el poder al que llegan engañando al pueblo. Se enriquecen ellos, familiares, amigos y una clase política que se doblega ante quien impone su ley. Se sienten dueños de todo.
La humanidad está en riesgo. Cuando un individuo como Putin se atreve a invadir, agredir de la manera que lo está haciendo con Ucrania, es capaz de cualquier barbaridad. Con el armamento nuclear que posee Rusia el daño que causaría al mundo sería terrible.
De ahí la preocupación y angustia del Papa Francisco pidiendo a creyentes y no creyentes orar por la paz. La paz tan anhelada que se construye con respeto y mucho amor. Amor a Dios.
Gobernantes o líderes, jamás deberían apoyar a un dictador. Ellos existen, como en su momento existió Hitler, porque tuvo cómplices que lo apoyaron y otros que guardaron silencio ante sus atrocidades.
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