Buen día .Pobreza, desempleo, inseguridad y quebranto del orden social aumentarán de manera exponencial en las siguientes semanas y tendrán un responsable y un culpable, que son la misma personal; el impresentable Andrés Manuel López Obrador que está a punto de lograr su objetivo; destruir el país-
Por el decrépito ignorante, zar de su mundo de sandeces, México no se encuentra unido frente a la pandemia, no hay una estrategia económica para evitar el desastre en el sistema productivo y apoyar a empresas y familias.
Por él, se retrasaron las decisiones sanitarias que debieron tomarse ante la llegada del coronavirus. Y nos quedamos sin estrategia, sin sector salud organizado, sin material clínico básico, López Obrador se llama el principal problema de México en esta hora obscura para el país.
¿Quién habla así?, es Pablo Hirart periodista capitalino, y añade; hace años él decía que el problema de México era Felipe Calderón, y la evidencia muestra que se equivocó; luego dijo que el problema era Peña Nieto, y se equivocó como muestran los únicos fondos y reservas de que puede echar mano.
Presidente ignorante
“Ahora la evidencia nos dice que el problema de México es un presidente paralizado, sordo a las sugerencias sensatas mientras el fuego comienza a abrazar a la nación, y hace un mes el secretario de Hacienda informó que la caída de la economía podría ser hasta de menos 3.9 por ciento por la crisis mundial y López Obrador con sus “amplísimos” conocimientos del temalo desmintió.
Nos dijo el semianalfabeta de MALO que la economía iba requetebien y no se tomaron al instante ni hasta el día de hoy, las medidas contracíclicas para atenuar el golpe y proteger a la población y al aparato productivo.
Hasta el fondo
Ahora el FMI pronostica una caída para México de 6.6 por ciento y un promedio mundial de 3 por ciento. Se va a quedar corto, dicen expertos, pues sin un programa para salvar al aparato productivo la caída será arriba de 10 por ciento. Por cada punto del PIB que caigamos son poco más de 200 mil empleos formales los que se pierden. Hablamos de que vamos a perder, este año, arriba de un millón 400 mil empleos formales.
Hiriart, añade que en tres semanas, del 13 de marzo al 6 de abril (cuando aún no entraba en vigor la contingencia por el Covid-19), ya se habían perdido 346 mil empleos formales: más que todos los que se habían generado en 2019. Y el Presidente, pasmado y taimado ante las propuestas de salvamento que le han puesto sobre la mesa. No lee.
Holocausto
De acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, a final de este mes 500 mil trabajadores del ramo dejarán de percibir ingresos (albañiles, obreros, ingenieros, arquitectos), con ello se rompe una cadena: los que venden material empresas, dejan de ingresar recursos y de pagar sueldos. Los que fabrican el material empresas, también dejan de recibir dinero y de pagar sueldos. Los que obtienen la materia prima, lo mismo.
Diez millones de personas viven directa o indirectamente del turismo: trabajadores de hoteles, de restaurantes, proveedores de insumos, de material de mantenimiento, empresas de mantenimientos, centros nocturnos, productores de bienes de consumo, valets, cantineros, todos comen y tienen familias.
Burro que no entiende
¿Qué ha propuesto el Presidente? Esta vez no habrá rescates, dijo con estresante miopía. Se repartirá dinero adelantado de programas sociales. Esos programas, como él dijo en su reciente informe, llegan a 22 millones de personas. Prospera atendía a seis millones de familias, es decir, unos treinta millones de mexicanos. ¿Por qué no retoma el padrón, auditado y confiable de Prospera, que llevaba ayuda a más gente?
Hasta mañana
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