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Andy y Rocha Moya

Por Carlos Loret de Mola

Hace 5 meses

“Les entregó el dinero en sus manitas”. El nombre de Rubén Rocha Moya atrae los reflectores de entre todos los que están acusados por Estados Unidos de colaborar con el cártel de Sinaloa. No es para menos. Se trata del Gobernador. Pero hay otro personaje que resulta clave en la trama. Es también uno de los acusados: el hombre que manejaba el dinero. Enrique Díaz Vega, que fue secretario de Administración y Finanzas de Rocha Moya. Y ese hombre “les entregó el dinero en sus manitas” a los hijos de López Obrador, Andy y Bobby López Beltrán. Y los júniors del Presidente hicieron negocios con todo: obra pública, medicinas, equipamiento hospitalario. Cuando los hijos de AMLO no podían, entraba al quite Amílcar Olán, su operador financiero. Y sabían perfectamente de dónde venía ese dinero.

Así me lo revelan fuentes con acceso de primer nivel a la investigación, con pleno conocimiento vigente de lo que ha estado sucediendo en Sinaloa. Me relatan que a veces, los hermanos López Beltrán visitaban Sinaloa. El Gobernador los recibía personalmente. Caray, eran los hijos del Presidente en turno. Cuando ellos no volaban a Sinaloa, los portafolios con cash aterrizaban en la Ciudad de México. Quien coordinaba esos envíos de dinero era Díaz Vega.

Díaz Vega, de acuerdo con mis fuentes con acceso al expediente, se habría convertido en una especie de enlace entre el Gobernador y el cártel de Sinaloa. Aparentemente hay testimonios de reuniones de él con los representantes de la organización, en ocasiones incluso algún hijo de “El Chapo” Guzmán.

Después del pacto entre Rocha Moya y el cártel de Sinaloa, en una reunión previa a las elecciones de 2021 que fue ampliamente relatada en las 34 páginas del resumen de la acusación del Gobierno de Estados Unidos contra 10 funcionarios mexicanos, Díaz Vega quedó a cargo de mantener aceitada la relación. Como tenía experiencia en los manejos empresariales y financieros, a él le encargaron armar una estructura de empresas que le sirvieran a la organización criminal para lavar dinero. Y ahí fue donde fluyeron los contratos de obra pública, las empresas fachada, permisos para desarrollar tierras, permisos para explotación en Mazatlán, etc.

La línea de tiempo de Díaz Vega como funcionario público abona a la narrativa. El 3 de julio de 2024, él anunció su renuncia. Unos dicen que se fue porque le resultó insostenible mantener el cumplimiento de los compromisos económicos y empezó a temer por su propia seguridad ante la incapacidad de cumplir. Otros dicen que se fue porque la vio venir: tres semanas después de que anunció su renuncia, secuestraron a “El Mayo” Zambada, lo entregaron a Estados Unidos y se desató la guerra.

 

Saciamorbos

Al menos uno de los hijos de Rocha Moya, de nombre Rubén como su papá, es mil veces mencionado. En La Primavera de Culiacán ya se desató el abandonadero de casas.

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