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Coahuila

Aprender a amarnos y darnos valor

Por María José César

Hace 2 años

¿Cuántas veces nos hemos sentido que valemos poco?

¿Cuántas veces nos hemos sentido usados, o hemos sentido que recogemos las migajas de amor en alguna relación?

Aprender a amarnos y darnos valor es algo que nos toca construir a cada uno.

Las percepciones y lo que sentimos de nosotros mismos, modelan nuestra autoimagen. Cómo nos sentimos, nos vemos y el concepto en el que nos tenemos, (ya sea si nos sentimos muy amados y valiosos o capaces e inferiores) repercute en nuestra vida. Ya que nuestra actitud y la forma en cómo vivimos la vida es un reflejo de los sentimientos que tenemos hacia nosotros mismos.

 

Pero… como comienza todo esto, ¿de dónde viene la autoestima?

Desde que nacemos hasta que morimos vamos formando el concepto de nosotros mismos. Eric Berne, sicólogo norteamericano, afirma que el comportamiento y las percepciones que solemos tener de nuestras relaciones, van de la mano con el comportamiento de nuestros padres con nosotros y lo que pensamos respecto a nuestra infancia. Existen estudios que documentan que lo que vivimos durante la gestación influye en gran manera. Pero, en definitiva, la autoestima es un trabajo constante y la construcción del amor propio es todos los días.

 

¿Te amas tal cual eres?

¿Eres feliz con la persona que eres y tus talentos?

¿Te reconoces capaz y valioso? O por consecuencia…

¿Eres indeciso? ¿Te criticas y te sientes culpable constantemente?

¿Sueles ser hipersensible a las evaluaciones y observaciones de otros?

¿Sueles desear complacer a otros y tienes miedo al rechazo? ¿Estás a la defensiva?

 

Louise Hay nos comparte 10 pasos para aprender a amarnos a nosotros mismos y realizar un trabajo de sanación interior.

1. Deja de criticarte. La critica solo contrae tu energía. Acéptate y abrázate tal cual eres. Cuando te criticas tus cambios son negativos, cuando te apruebas tus cambios son positivos.

2. No te asustes con tus pensamientos. Pero enfócate en pensar imágenes que te produzcan felicidad y placer, reemplaza los pensamientos aterradores por los agradables.

3. Sé amable, apacible y paciente. Trátate como tratas a las personas que quieres.

4. Sé tolerante contigo. El odio a uno mismo es odiar los propios pensamientos. Busca cambiar suavemente tus pensamientos.

5. Elógiate y celébrate. Recuerda que la crítica destruye tu espíritu, el elogio lo construye. Elógiate lo más que puedas. Celebra lo que haces bien, por más insignificante que te parezca.

6. Date permiso de recibir apoyo. Acércate a quien te quiere y déjate ayudar. También te fortalece pedir ayuda cuando lo requieres.

7. Sé compasivo en tus aspectos negativos.

8. Cuida tu cuerpo. Tú sabes que le hace bien. Nútrete y dale apapacho al templo en el que vives.

9. Trabaja en el espejo. Mírate a los ojos a menudo. Expresa el amor que sientes por ti. Perdónate mirándote al espejo. Al menos una vez al día dite: te quiero, realmente te quiero.

10. Haz las cosas que te hacen feliz y hazlas lo mejor que puedas.

 

Cuando nos sentimos frustrados, inseguros o infelices, algo no estamos aceptando de nuestra situación o de nosotros mismos. Tendemos a enfocarnos en lo negativo, lo que nos cuesta o no nos gusta. En ocasiones, nuestra forma de ser o aspecto físico nos molesta en gran manera y esto nos provoca el estarnos castigando y culpando en general de todo… “Perdí ese trabajo porque no soy suficiente, no encuentro pareja porque soy ____” y así miles de adjetivos. Nos peleamos por nuestra gordura, carencia, el mal carácter, la poca agilidad, y ya sea físico, emocional, intelectual o destrezas en general pensamos; “Si tan sólo fuera …” y la realidad es que vivimos aspirando tener o ser otra persona. Lo más triste de esto es que de forma inconsciente no somos felices porque no nos aceptamos. La base para ser felices es reconocernos, aceptarnos y mejorarnos, impulsarnos, celebrarnos, ejercitarnos en conquistarnos y superar nuestros miedos y complejos.

 

Está comprobado que las personas que alcanzan objetivos, solucionan problemas y tienen buenas relaciones sociales y afectivas, son personas que se reconocen y tienen autoestima. Así que a trabajar en conocernos, aceptarnos, valorarnos, querernos, y cuidarnos. Eso es amarnos.

 

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