Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Histórico revés a operativos migratorios, ordenan a agentes federales parar redadas basadas en discriminación racial Decomisan 47.44 kilos de droga y detienen a cuatro Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria Cae en Matamoros líder de los ‘Ciclones’ La Cámara de Diputados rendirá homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Aprovechemos el tiempo para construir

Por Cholyn Garza

Hace 3 años

Hay un tiempo para todo; un tiempo para nacer, para crecer, para estudiar, para desarrollarnos y poner en práctica nuestros conocimientos. Sí, hay un tiempo para todo, hasta para morir y ese momento nadie puede saberlo, solo Dios. 

Atrás hemos dejado ya las festividades decembrinas y al finalizar el año, por costumbre, convicción o una necesidad interior, nos damos un espacio para la reflexión. Momento que nos permite hacer un balance entre nuestros logros o realizaciones, como también de lo que no pudimos, quisimos o no logramos llevar a cabo en un año que ya se ha ido.

Nos volvemos a cargar de energía, de ilusiones y anhelos para un nuevo año.  Observo coincidencias en quienes han expresado sus deseos: salud y trabajo.

Después de lo que hemos vivido como humanidad, con una pandemia ocasionada por un virus que no acaba por desaparecer, con contagios existentes y secuelas en la mayoría de los casos, las prioridades se han ido modificando para bien nuestro.

Lo superfluo va quedando atrás para dar paso a lo verdaderamente importante; tener salud por supuesto, ya que al estar sanos seremos capaces de realizar muchas cosas.  Trabajo, porque nos brinda seguridad.

El año que recién despedimos, quizás con cierta nostalgia por la ausencia de quienes se adelantaron en el camino, fue un año realmente difícil por tantas pérdidas que tuvimos que enfrentar. Unos de una manera, otros, de forma diferente; pero considero que todos nos enfrentamos o compartimos el dolor, la ausencia de alguien cercano o conocido. 

Familia, amigos, vecinos, siempre serán recordados porque nunca se van del todo; han dejado su huella.

Lo importante de todo es que, en situaciones que se han presentado, podemos considerarnos afortunados de vivir y ver nacer un nuevo año.

No es nada agradable observar la carencia de muchas cosas en los hogares.  La carestía en los alimentos y artículos de primera necesidad nos debe alertar para evitar gastos inútiles.

Comer no es un lujo, es una necesidad. Una familia apenas si sobrevive con un sueldo, por más que el ama de casa trate de “estirar” el gasto.  “Todo está muy caro”.  Esa expresión se escucha con frecuencia en el mejor punto de reunión de las amas de casa; me refiero al mercado o tiendas donde se surte la despensa.

Y ¡por favor! Que a nadie se le ocurra enfermarse porque si va a un hospital se encuentra con la sorpresa que no hay medicamentos.  Así es que hay que prepararse para sacar de la alcancía (si es que hay algo ahorrado) para comprar lo que se requiera.

No cabe duda de que nuestro México es un país maravilloso, hermoso y su gente, realmente aguantadora.

¡Ah! Lo bueno es que se ha incrementado el sueldo mínimo; así como aumentaron los días de vacaciones ¡Qué padre! Lo malo es que se podrán disfrutar siempre y cuando se conserve el empleo.

¿Los “genios” en el gobierno no se detuvieron a analizar las consecuencias de su decisión? 

Una vez más se ponen en evidencia: son hacedores del desastre. ¿Cuál beneficio? Unos, aparentemente ganando más, en un momento determinado con más carga de trabajo porque otro compañero será despedido.  Y ya lo estamos observando.  

La pobreza crece, la informalidad se incrementa.  Instituciones destruidas; gobierno mediocre, destructor y generador de violencia.  Gobierno que brinda protección al crimen organizado a cambio de dinero para sostenerse en el poder, está cometiendo traición a la patria.

Su aberrante política de “abrazos, no balazos” ha puesto en riesgo la seguridad de las instituciones y de los ciudadanos.  Les ha permitido “trabajar” y crecer a las mafias, en un negocio que atenta contra la salud pública.  

Eso no le importa al presidente, individuo enfermo de poder, de soberbia, de odio.

El 17 de octubre de 2019 fue capturado Ovidio Guzmán; sin embargo, el presidente ordenó su liberación inmediata.  Días después, se le vio a AMLO saludando a la mamá del Chapo.  Y no solo eso, ha sido visitante frecuente a Badiraguato, territorio de los Guzmán.  ¿Visita de madrugada?  Nunca ha dado explicaciones.

Jueves 5 de enero 2023 capturan de nuevo a Ovidio ¿ahora sí? o ¿de qué se trata? Según afirman nunca se escondió ¿por qué hacerlo? Si se sentía protegido.  

Lo único lamentable y doloroso son las bajas que sufriera el ejército y corporaciones policíacas. No son pocas las vidas valiosas que se perdieron en cumplimiento de su deber, no son pocos los heridos.  ¡No se vale!

¿Qué nos depara el 2023? Si deseamos la paz, la tendremos que construir todos.  ¡Ya basta de destruir a México! ¡Basta ya de dejar en manos de un solo hombre, la dirección del país! Mal gobierno, pésimo gobernante.

Notas Relacionadas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 21 minutos

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 1 hora

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 7 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 7 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 7 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 14 horas

Confirmado y amarrado