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Grupo Zócalo
Publicado el martes, 25 de noviembre del 2025 a las 04:18
Ciudad de México.- La Moderna atraviesa una fase de expansión en México y Estados Unidos, en un contexto en el que el mercado de alimentos permanece estable pero sin grandes crecimientos.
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Estamos creciendo, estamos inaugurando una planta aquí en Toluca (Estado de México). Y nuestra planta en Estados Unidos está creciendo. Vamos bien”, señaló en entrevista José Antonio Monroy, director general de La Moderna.
La compañía opera 19 plantas entre ambos países, incluida una en Texas, inaugurada en 2018 y que se ha vuelto clave en su estrategia norteamericana, tanto para abastecer al mercado latino como para atender segmentos tradicionales de consumo estadunidense.
Oportunidades binacionales
Monroy explicó que La Moderna produce alrededor de 300 mil toneladas de pasta al año, en un mercado nacional que demanda aproximadamente 550 mil.
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Seguimos enfocados en el mercado de la nostalgia, es decir, en los mexicanos que viven allá”, dijo. Al mismo tiempo, señaló que la marca avanza entre consumidores no latinos. “Estamos logrando una buena penetración en el mercado de los estadunidenses, por así decirlo”.
En ese mercado, los macarrones, el espagueti y las pastas de arroz concentran la demanda. “Los americanos son, gracias a Dios, muy pasteros, les gusta mucho la pasta”, expresó. La ubicación en Dallas les permite operar con eficiencia logística. “Estamos en Texas, en Dallas, que es un punto central”, añadió.
En México, el patrón de consumo es más amplio y diversificado, y no sólo por preferencia cultural sino por hábito de compra. El directivo explicó que “las sopas de letras, las pastas largas también muestran crecimiento, especialmente el espagueti”, una tendencia que se confirma en los datos de Kangar.
Casi todas las familias -99%- adquieren algún tipo de pasta a lo largo del año, con una periodicidad cercana a 25 compras y un gasto acumulado de 273 pesos para unos 11 kilos en promedio. Esa variedad también se expresa en la cesta: los hogares suelen alternar ocho tipos distintos en un año, aunque el grueso del volumen sigue concentrado en tres formatos que marcan la pauta del mercado -espagueti, con 30%; fideo, con 23%; y codito, con 15 por ciento.
Monroy asegura que la posición competitiva de la empresa se mantiene sólida. “Tenemos una competencia fuerte, competidores internacionales, marcas globales están en México”, reconoció Monroy. Aun así, la marca conserva el liderazgo en su categoría principal. “Somos líderes en pastas”, afirmó, con una participación estimada de entre 55 y 60 por ciento.
El liderazgo se extiende a otras líneas de negocio como harinas preparadas. En galletas, la empresa reconoce que aún no alcanza la misma posición. “En esa vamos a buscar el liderato pero ahí todavía no lo tenemos”, comentó.
‘Enfáticamente lo desmiento’
En este contexto, Monroy busca capitalizar un mercado que combina madurez y expansión sostenida. Los ingresos por pasta alcanzarán 3 mil 500 millones de dólares en 2025 y crecerán a un ritmo anual de 4.77% hacia 2030, con un gasto per cápita de 26.54 dólares ese mismo año.
Esa inercia también se percibe en los volúmenes: el sector prevé un ligero avance de 0.9% en 2026 que encamina al mercado global hacia los mil 500 millones de kilos en 2030, mientras el consumo por persona cerrará 2025 en 10.8 kilos, señal de que la base de compradores sigue siendo amplia y estable.
En medio de ese panorama, el directivo salió al paso de los rumores sobre un cierre o debilitamiento de operaciones. “Bendito sea Dios, no es cierto. Enfáticamente lo desmiento”, dijo.
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