Pueden existir múltiples lecturas e interpretaciones de la elección de diputados locales que se celebró el domingo en Coahuila. Apuntes y observaciones. Aquí un decálogo.
- La partidocracia manda. Ni siquiera hubo aspirantes a candidaturas independientes en el proceso electoral, y quienes ganaron las diputaciones locales, inclusive quienes más cerca quedaron del primer lugar, representan a los partidos políticos con mayores prerrogativas y poseen una característica común: todos han sido servidores públicos o candidatos previamente. Además, salvo en Piedras Negras, vencieron con una diferencia de por lo menos dos a uno en el resto de jurisdicciones. Por tanto el acceso al Congreso del Estado para ciudadanos sin emblema y sin experiencia previa en política está vedado.
- Los influencers no influyen en el mundo real. Cito dos casos: Albany Castro, en el Distrito 13 de Saltillo, y Alejandro Martínez, en el 12 de Ramos Arizpe. Las miles de interacciones que alcanzan sus publicaciones en redes sociales no se traducen a votos fuera del plano digital. Hubo un abismo de diferencia entre lo virtual y lo real, como antecedente a tomar en cuenta para futuros comicios.
- Si renuncias a participar, que no te sorprenda entonces el resultado. Movimiento Ciudadano hizo el ridículo: resultó el gran perdedor de la jornada electoral al ocupar el octavo lugar entre los ocho partidos participantes. No logró siquiera el 3% de votación valida emitida para obtener una posición de representación proporcional pese a que decidió no postular candidato a Gobernador y reservó todos sus recursos a un solo objetivo. Alfonso Danao, el coordinador del partido en Coahuila, quien había agenciado para sí la primera posición plurinominal amén de acaparar la propaganda oficial con él de protagonista, es el rostro de la derrota.
- La falacia de que ganan los candidatos que gritan más fuerte. Es el ejemplo de Rodolfo Walss en Torreón o César Flores en Monclova, ambos personajes aguerridos con trayectoria política que representaron a Morena por primera ocasión, acostumbrados a emprender campañas de contraste. La cuestión es que su votación obtenida no fue muy distinta que la de otros cuya candidatura fue meramente testimonial, como las candidatas de Morena en los distritos 14 y 15 de Saltillo.
- Gastar por gastar, no significa ganar. Para dimensionar el asunto: la mencionada candidata de MC, Albany Castro, reportó 1 millón 473 mil 750 pesos al INE para su fiscalización, invertidos en la campaña. Fue quien más desembolsó en el Distrito 13 de Saltillo. En cambio su homóloga y contrincante del PT solo 255 mil pesos. Sin embargo esta última obtuvo 7.89% de votación, contra 4.08% de la primera. Es decir, el doble de sufragios con una sexta parte del dinero.
- A los tibios ni Dios los quiere. La histórica segunda fuerza política de la entidad pasó al cuarto lugar en solo un sexenio (2017-2023). Es la debacle del PAN luego del movimiento Coahuila Digno. Acumula hoy 6.59% de la votación en la elección de diputados locales, la que cuenta para mantener el registro como partido y asignación de prerrogativas. El PT, que ni siquiera existe y es un cascarón vacío, logró en cambio 8.75% de preferencia, convirtiéndose momentáneamente en la tercera opción mayoritaria de la entidad. Para dimensionar el fenómeno: en el Distrito 8 de Torreón, Gerardo Aguado ganó para el PAN la diputación local con 40 mil 848 votos, de los cuales 29 mil 950, es decir, el 73%, los obtuvo vía el PRI.
- Nadie sabe para quién trabaja. El PT se deslindó públicamente de Ricardo Mejía cinco días antes de la jornada electoral, pero no de las diputaciones plurinominales que gracias al “efecto Berdeja” conseguirá en el estado por primera vez en su historia. Asegurada una, de Antonio Flores Guerra, y a litigio una segunda, personificada por Valeria Flores Gauna, en ese orden. Él, proveedor millonario de carbón a CFE gracias a la 4T, y ella originaria de Nuevo León, sin siquiera residencia en Coahuila, requisito indispensable para postularse, lo cual se demostró en este mismo espacio en abril (aunque posteriormente haya validado su candidatura el Tribunal Electoral de Coahuila, al presuntamente presentar una constancia expedida por el Ayuntamiento de Saltillo).
- Habrá pluralidad, aunque solo sea en la gama de colores. Pese a ganar el PRI “carro completo” por segunda elección consecutiva (2020-2023), o sea los 16 de 16 distritos de mayoría relativa, seis emblemas tendrán representación en la próxima Legislatura, como se había pronosticado aquí, salvo el PRD y MC. Algo inédito.
Cortita y al pie
- Como en tantos otros aspectos, tampoco aplica la meritocracia. El candidato de Movimiento Ciudadano por el distrito 14 de Saltillo, Erick Rodrigo Valdez, quien es el ciudadano que más iniciativas populares de ley ha presentado en el Congreso sin remuneración alguna, por tanto conoce el proceso legislativo y se podría considerar un experto en la materia, irónicamente terminó en último lugar de una votación donde precisamente se buscaba eso: legisladores.
- Las campañas negras ya no impactan en el electorado. Álvaro Moreira fue reelecto con 51% de los votos. ¿Hay algo más qué agregar?
La última y nos vamos
El próximo jueves el mismo ejercicio, pero con la elección de Gobernador.