La banca privada en México cerró 2025 con utilidades históricas por 304 mil 400 millones de pesos. En términos reales, el avance fue de 1.1% frente a 2024, en un entorno de bajo dinamismo económico y ruido reputacional por los señalamientos de autoridades de Estados Unidos a dos instituciones no sistémicas.
A nivel de estructura, el sistema operó con activos por 15.57 billones de pesos, margen financiero de 916 mil 158 millones y un ROA de 1.98%; la cartera total ascendió a 8.17 billones, con morosidad de 2.17 por ciento. Detrás del récord el patrón es mayor eficiencia del balance y normalización gradual del ciclo de tasas más que un boom de crédito.
La concentración de beneficios volvió a ser notables, pues las instituciones de importancia sistémica reunieron 80% de las utilidades, alrededor de 246 mil 172 millones.
Los primeros lugares los ocupan BBVA México, que dirige Eduardo Osuna; aportó 98 mil 946 millones (32.5% del total), seguido de Banorte, que capitanea Marcos Ramírez; con 47 mil 380 millones (15.5%) y Santander, liderado por Felipe García Ascencio; con 32 mil 329 millones (10.62%).
Se puede ver que el margen continúa siendo el motor -la diferencia entre lo que se cobra por crédito y se paga al ahorro- mientras el ROA sugiere que el pico de rentabilidad empieza a estabilizarse.
El bloque sistémico se completa con Banamex, con Manuel Romo Villafuerte como director general; HSBC México, encabezado por Jorge Arce; Scotiabank México, a cargo de Pablo Elek; Inbursa, presidido por Marco Antonio Slim Domit; y Citi México.
Más allá de matices en la mezcla de negocios de cada banco, el común denominador fue la resiliencia del margen y la disciplina de costos en un año de crecimiento moderado del crédito y ligero repunte de la morosidad.
Para los analistas, el punto a observar en 2026 no es tanto la “utilidad récord” como su composición. Con tasas en proceso de normalización, las ganancias dependerán menos del carry y más de la profundización crediticia, sin sacrificar calidad de activos, la gestión del costo de fondeo, y la asignación de capital hacia segmentos con mejor retorno ajustado por riesgo.
El desempeño también estará anclado a la ejecución de los programas de inversión público-privada y al nearshoring, que pueden desbloquear demanda de crédito empresarial si la confianza y la certidumbre regulatoria acompañan.
El 2025 confirmó la solidez de la banca mexicana y su capacidad para sostener rentabilidad en un entorno menos favorable. Ahora deben convertir esa fortaleza en mayor intermediación, más crédito bien originado, con provisiones prudentes y disciplina de capital. Si lo logran, el sistema no sólo preservará ROA y ROE saludables; también reforzará su papel como mecanismo de transmisión del crecimiento en un ciclo que será, por diseño, menos dependiente de las tasas y más de la productividad del balance.
HABLANDO DE la banca, la que acaba de anotarse un buen perfil a su equipo con José Antonio Meade Kuribeña es HSBC México. El secretario de Energía durante el sexenio de Felipe Calderón llega como presidente del Consejo de Administración y refuerza el perfil institucional del banco en un momento de mayor escrutinio regulatorio y estabilidad operativa del sector financiero. Su llegada, efectiva desde el 3 de febrero, separa funciones que hasta ahora concentraba Jorge Arce, quien permanece como director general. Meade aporta una trayectoria poco común que combina experiencia técnica en finanzas públicas y participación activa en consejos corporativos relevantes.
EL PLAN MAESTRO 2026 del Servicio de Administración Tributaria busca una fiscalización más profunda, con el foco puesto en la materialidad de las operaciones y no en errores de forma. La autoridad prevé auditar a más de 16 mil 200 contribuyentes para descartar simulaciones, en un contexto donde la recaudación ya alcanzó niveles históricos en 2025. Para el equipo de Antonio Martínez Dagnino ya no basta con cumplir en papel. Pondrá especial énfasis en operaciones de alto riesgo fiscal, como facturación sin sustancia económica, pérdidas recurrentes, tasas efectivas atípicas y esquemas internacionales agresivos. La carga de la prueba recae cada vez más en el contribuyente, que deberá demostrar la realidad y el beneficio del gasto.
LA APUESTA de SilverBlue por invertir hasta 500 millones de pesos en un portafolio de energías renovables en México confirma que el capital privado sigue encontrando oportunidades en la transición energética del país. La adquisición de Solage, especializada en financiamiento para generación distribuida y almacenamiento, apunta a un nicho donde el reto ya no es sólo tecnológico, sino financiero. El enfoque en contratos de compra-venta de energía a largo plazo muestra una búsqueda de certidumbre para viabilizar inversiones en un entorno regulatorio en evolución. El movimiento ocurre en paralelo al modelo mixto de generación impulsado por el Gobierno federal, que reserva casi la mitad del mercado al sector privado y fija una meta ambiciosa de renovables hacia 2030.
OMA Y VOLARIS, que dirigen Ricardo Dueñas y Enrique Beltranena, respectivamente; lograron un acuerdo para abrir 13 nuevas rutas en 8 aeropuertos durante el primer semestre de 2026, lo que apunta a una estrategia conjunta de fortalecimiento de la conectividad regional. La expansión busca capitalizar el crecimiento de la demanda aérea fuera de los grandes hubs tradicionales, con San Luis Potosí como uno de los nodos relevantes. Para OMA, la alianza refuerza el uso de su infraestructura y el flujo de pasajeros; para Volaris, consolida su modelo de tarifas accesibles en mercados regionales. operativo consistente con el crecimiento gradual del sector aéreo en México.
Notas Relacionadas
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Más sobre esta sección Más en Nacional