Por: Joel Martínez
Los reportes de precios de las últimas cuatro quincenas, la caída de las expectativas de inflación según la encuesta de Banxico y hasta el giro del histórico “halcón monetario” de la Junta de Gobierno en una entrevista, podrían ser factores suficientes para reiniciar los recortes de la tasa de referencia.
El reporte de inflación de la primera quincena (1ª Q) de agosto fue muy favorable:
-La inflación general fue de 3.26%, se esperaba de 3.28, desde una anterior de 3.14 por ciento.
-La inflación subyacente cayó a 3.93%, la esperada era de 4, desde un 3.95% previo.
Es la cuarta quincena consecutiva con datos de inflación muy favorables, ambas observaciones (la general y la subyacente) ya dentro del rango oficial, que es de un piso de 2 y un techo de 4 por ciento.
Apenas el martes de esta semana se publicó la nueva encuesta mensual de expectativas levantada por Banxico y el mercado de tasas recibió muy buenos datos.
Las expectativas de inflación para 2026 se mantienen a la baja, gracias a los favorables reportes de precios de las últimas cuatro quincenas:
-La inflación general esperada para 2026 bajó a 3.9% desde el 4 anterior, ya acumula cuatro encuestas consecutivas cayendo.
-La inflación subyacente esperada para 2026 se revisó a 3.99% desde 4, es el pronóstico más bajo en ocho meses.
La contundencia de los datos ha hecho que las tasas de los Cetes mantengan una fuerte estabilidad, a pesar de la crisis de los treasuries, pero sobre todo, ha llevado a que uno de los históricos halcones monetarios de la Junta de Gobierno de Banxico, Jonathan Heath, mostrara una visión dovish en una entrevista el día de ayer.
Digo histórico “halcón”, porque ha estado en oposición a recortes de la tasa Banxico, en 2025 en cinco ocasiones votó por pausa y en 2026 lo hizo en dos juntas.
No obstante, en todas esas juntas, la tasa Banxico se recortó.
Varios operadores de pisos financieros se asombraron, de lo que llamaron un giro de 182 grados, en la postura monetaria del subgobernador Heath.
Heath dijo que los recientes datos de inflación son de los mejores observados desde antes de la pandemia; aunque advirtió que aún no representan una victoria definitiva.
En entrevista para el podcast Norte Económico de Banorte, Heath indicó que la inflación deberá acercarse de manera consistente a la meta del banco central:
“Para más adelante poder bajar la tasa tendríamos que acercarnos a nuestra meta.
“Si es que llegamos a tener una inflación que esté respaldada por una subyacente muy cercana al 3%, creo que eso nos permitiría hacia adelante (.) pensar en la posibilidad de quizás bajar la tasa ligeramente más”.
Para un banquero central tan monetariamente duro, declarar lo anterior fue leído como que se abre la puerta a recortes. Quiza lo hizo porque ya va de salida.
Al final, el requisito de que la inflación debe acercarse al objetivo puntual de 3% que pide Heath es mero trámite, eso sólo se ha cumplido en pocas ocasiones, la mayoría de los años se “dio por bueno” que estuviera dentro del rango oficial mencionado arriba (ver En el Dinero del 16 de julio: “Banxico blindado”).
Sin embargo, hay dos posibles obstáculos que podrían detener a Banxico: que la Reserva Federal suba los fondos federales y/o un virtual rebote de los precios de los alimentos, por el fenómeno climático del ahora llamado “Superniño”.
De hecho, en el mes de agosto los precios internacionales de algunos alimentos y materias primas subieron fuerte: 18.3% el trigo, 16.8 el maíz, 13.9 el algodón y 9.8% el zinc.
Es más, el subgobernador reconoció que hay factores externos, como las decisiones de la Fed, que forman parte de los elementos que Banxico monitorea para evaluar su política monetaria.
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