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Coahuila

Bessent gana la primera batalla

Por Columnista Invitado

Hace 2 meses

Por: Joel Martínez

 

 

La oleada, para mí especulativa, contra las tasas de los treasuries que se vivió recientemente (ver En el dinero del 20 de agosto: “Warsh-Bessent y el culebrón de treasuries”) llevó a que el miércoles 19 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara que planea duplicar las operaciones de recompra de apoyo a la liquidez para bonos a largo plazo, a partir del 9 de septiembre.

Después, el jueves 20 reforzó la declaración de que las recompras podrían ser del doble o más, si se necesitaba.

A partir de ahí, han salido las cuentas del parque que puede tener el Tesoro para intervenir el mercado.

Hay estrategias para recompras fuertes:

-Uso de la Cuenta General del Departamento, que asciende a casi un billón de dólares (nomenclatura mexicana), para ayudar a financiar la recompra de bonos.

-Desaparición de la emisión de 20 años.

-Reducciones drásticas de oferta de treasuries de 10 a 30 años y sobrecolocaciones de letras del Tesoro, que son de corto plazo.

Las recompras se hacen cotidianamente, ahora la noticia se sobredimensiona porque Scott Bessent anunció que aumentarán al doble o más, a partir del 9 de septiembre.

Apenas el martes vimos la primera batalla y reflejó claramente que los llamados vigilantes de los bonos fueron apaciguados por el momento.

La oferta del Tesoro fue la recompra de 4 mil millones de dólares de treasuries con vencimientos entre 2031 y 2033 (de cinco a siete años).

Hubo demanda por 8 mil 402 millones y sólo se asignaron mil 191 millones.

Una señal de que el Tesoro no va a regalar tasa, porque las posturas que no asignó las consideró a tasas altas no competitivas.

Esto apenas empieza, lo único cierto es que el Tesoro y la Reserva Federal tendrán que usar todas las herramientas para reprimir las olas especulativas, que son más ideológicas que reales.

Lo que se juega Bessent es la viabilidad del nuevo modelo de la economía estadunidense: reindustrialización y hegemonía en Inteligencia Artificial.

Saben que buena parte de las presiones a las tasas de largo plazo, mucho tienen que ver con que en lo que va de 2026 ha habido colocaciones de bonos de empresas por 1.68 billones de dólares (nomenclatura mexicana), 27% más que en el mismo periodo de 2025.

Una cantidad mayor a todo lo que se ha colocado en 2025.

No todo es inflación.

Bessent sabe que la economía estadunidense está creciendo muy fuerte, gracias a un componente de inversión no residencial, Capex, y mucho tiene que ser fondeado con colocaciones de bonos de largo plazo.

El viernes 21 se publicó que el Índice PMI Flash Compuesto fue de 56 puntos en agosto, arriba de los 54.5 de julio. Un máximo de 52 meses.

El Índice PMI lo elabora S&P Global, es el Índice de Gerentes de Compras.

Este mide mensualmente la salud económica y el nivel de actividad del sector privado y funciona como un indicador adelantado de la economía.

Los comentarios de Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, fueron muy favorables:

* La actividad empresarial en Estados Unidos está en auge, con las compañías reportando el crecimiento de producción más rápido en más de cuatro años durante el tercer trimestre, ya que la expansión ganó más impulso en agosto.

* Los datos de la encuesta para el tercer trimestre apuntan actualmente a un crecimiento anualizado cercano a 3%, un repunte sólido frente al ritmo de 1.5% observado en el segundo trimestre.

Apenas ayer, la estimación del modelo GDPNow de la Fed de Atlanta para el crecimiento del PIB en el tercer trimestre se situó en 4.6%, frente al 4% del 18 de agosto.

Lo impresionante son las dos contribuciones más importantes al crecimiento: 2.1 puntos por el gasto del consumo de las familias y 2.46 por la inversión privada.

Y del total de la contribución de la inversión privada, casi la mayoría es de la no residencial.

No contener las especulaciones sobre las tasas de largo plazo sería abortar toda la reconversión de la economía y darle paso a la hegemonía del modelo de China.

Ya ni hablemos de lo que pasaría con las bolsas estadunidenses.

Así que es mejor apostar por la estrategia de Bessent-Warsh, si vemos lo que conviene a los mercados financieros.

 

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