Saltillo

Publicado el sábado, 17 de diciembre del 2022 a las 03:58
Saltillo, Coah.- Fernando Barraza se había hecho implantes mamarios y se inyectaba aceites para que las pompis le crecieran, se vestía como mujer, tenía novio e incluso quería formar una familia homosexual, ahora se arrepiente de ello y busca formar un hogar tradicional, pues asegura que las terapias de conversión le ayudaron a cambiar.
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De hecho hasta viví con una persona criando a unos niños como si yo fuera una mujer, pero yo decía cómo voy a limpiar a esa niña, entonces terminé esa relación”, dijo Fernando Barraza, 50 años.
Fernando sueña ahora con encontrar a una mujer que lo ame con la cual poder tener hijos, se arrepiente de lo que vivió como gay, y se pronuncia en contra de la prohibición de las terapias de conversión que han propuesto en el Congreso del Estado.
Él, junto a otras 70 personas, son las que se han atendido en lo que va del año en la Casa de Rescate Cristo Vive para cambiar sus orientaciones homosexuales y lésbicas y ser heterosexuales, tal como Julieta Ortíz, quien duró más de 15 años en relaciones con mujeres y terminó a su novia, con la que tenía cinco años de relación formal.
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Pensando en tener hijos, planeando tener hijos, y ella me dijo que no me podía dar hijos que, pues era mujer, entonces me dijo que era libre que podía hacerlo, pero qué no la dejara, pero era normal que eso tenía que pasar, por lo mismo, por mis convicciones”.
Julieta asegura que durante su conversión no sufrió presión, que solamente fue la palabra bíblica la que le hizo reflexionar y que se dio cuenta que durante años trató de imitar a su madre quien también tiene orientación sexual hacia las mujeres.
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O sea, yo sabía que era mujer y estaba con otra mujer, pero eso yo lo hice o me pasó porque eso es lo que yo vi de mi mamá y como nada más había ese mundo en mi vida…”, comentó la mujer de 46 años, quien ya tiene más de una década sirviendo en esa comunidad.

Homosexuales no nacen…
Para los que pertenecen a la comunidad de Cristo Vive, el homosexual no nace, sino que se hace, aseguran que la influencia y vivencias traumáticas pueden provocar las desviaciones en su identidad sexual, pero que al final es reversible.
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Yo pensaba que Dios así me había creado, que yo estaba atrapado en un cuerpo de un hombre, completamente confundido, a punto de quitarme la vida”, dijo Juan José Medina, quien sufrió a los 7 años una violación sexual por parte de un familiar.
Él también llegó a la casa de rescate con ropa femenina, pues durante varios años se hizo llamar “Alexa”, pero luego conforme su sufrimiento avanzaba, vio que estaba haciendo las cosas mal, tras una tormentosa relación homosexual en la que incluso sufrió violencia física. Ahora piensa en buscar una pareja.
El pastor Carlos Pacheco, fundador de la asociación religiosa Cristo Vive, dijo que Noé Ruiz, activista a favor de la comunidad LGBT, debe demostrar lo que dijo que las terapias de conversión que dan son casi una tortura, pues de lo contrario se le podría incluso demandar penalmente.
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Yo puedo meter una demanda a cualquiera que se levante contra el ministerio y que diga que estamos haciendo eso. Él, Noé, me tiene que demostrar con testimonios vivos de que estamos haciendo eso (torturando)”, afirmó.
El líder religioso aseguró que en las terapias de conversión que se han dado, nunca se ha recurrido a métodos de violencia, pues eso es contrario al evangelio. Y dijo que se revisará si se demanda al presidente de la Asociación Civil, San Aelredo.
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