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Coahuila

Clases presenciales

Por Carlos Moreira

Hace 5 años

Deseo partir de tres grandes premisas

1.- El último año y medio ha sido sumamente difícil para la humanidad. Hemos visto partir a familiares y amigos a causa de una cruel pandemia, enfermedad epidémica que, por cierto, no ha finalizado.

2.- Nuestro país es pobre. No tenemos como nación los recursos económicos para enfrentar los retos que trae consigo la pandemia. A eso hay que agregar que la sociedad es muy desigual en su economía y que las diferencias económicas, culturales, sociales y de oportunidades se van incrementando

3.- Estamos inmersos en tres grandes crisis: la sanitaria y la económica que generan incremento en la mortandad; y la educativa que aniquila los sueños de niños y jóvenes y destruye el futuro de los países.

Ahora bien, un reportero me preguntaba el otro día: ¿los maestros quieren regresar a clases presenciales?. La respuesta es bastante sencilla, la totalidad de los maestros desea regresar a un modelo educativo presencial similar al del 2019, es decir, cinco días a la semana con un horario establecido. Y agrego algo más, ese es el modelo que quisieran los padres de familia.

El problema es que tenemos más de 35 alumnos por salón de clases (en ocasiones más de cincuenta educandos). Y las aulas no son muy grandes. Y en las indicaciones sanitarias sobresalen tres: sana distancia, espacios ventilados y uso permanente de cubrebocas.

Pensemos que se pueden resolver los últimos dos, sin embargo la sana distancia implica aproximadamente trece alumnos por aula, o lo que es lo mismo, no se les puede dar clase a los niños y jóvenes todos los días. Pero además el docente precisa de un espacio de tiempo para atender a los alumnos que no aceptaron acudir a clases presenciales, por lo que los días de la semana se reducen.

Por si fuera poco complejo el panorama, el gobierno federal establece un doble discurso, por un lado habla de que llueve, truene o relampaguee se deben abrir las escuelas, pero a la par acusa de que la obligatoriedad es parte del conservadurismo y del autoritarismo. O lo que es lo mismo, cada quien puede decidir si acude o no a las instalaciones educativas, sea para aprender o para enseñar

No termina ahí el relato federal. Además de contradecir lo que señala la Constitución Mexicana, que coloca a la obligatoriedad, junto a la gratuidad y laicidad, como pilares del Artículo Tercero, el Primer Mandatario dice que no es necesario que los padres firmen una carta de corresponsabilidad, la cual tiene por finalidad convertir al hogar en el primer filtro sanitario. Ello deja en la indefensión a los docentes que están impedidos a brindar las mínimas garantías a la comunidad educativa.

Me preocupa que con los decires y contradicciones de las autoridades federales se empiece a cocinar un odio colectivo, donde mis compañeros sean víctimas de los ataques de una sociedad dividida y en permanente conflicto: “si no se abre una escuela será responsabilidad del profesor, si un infante se contagia la culpa será de la maestra o la directora”
La situación es complicada, ¿qué hacer al respecto?.

Lo que se promueve en Coahuila. Un diálogo permanente entre las autoridades con todos los actores educativos que nos lleve a ir abriendo paulatinamente los espacios escolares. Ir paso a paso, con seguridad, con estrategia, acompañando a los docentes, capacitando a los padres de familia.

El otro aspecto a tomar en cuenta y que se halla en la mesa de discusión educativa estatal es el fortalecimiento del modelo de enseñanza a distancia, el cual tiene que ofrecer calidad en sus resultados, pero de ello hablaremos en una próxima colaboración.

El camino no es sencillo, hay riesgos y dificultades. Por fortuna, en Coahuila contamos con un magisterio lleno de vocación y responsabilidad, un magisterio que defiende derechos, cuida el presente de los alumnos y piensa en la importancia que tiene la educación para el futuro de los niños y jóvenes.

Una pregunta al azar.

¿Cómo se llama el alcalde electo que dejó de contestar llamadas a los jóvenes que le apoyaban en su campaña?

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