Vida

Publicado el sábado, 1 de mayo del 2021 a las 22:26
Ciudad de México.- Puede tomar un poco de tiempo acostumbrarse a la idea de morder una hamburguesa hecha con grillos triturados o mezclar gusanos de la harina con el arroz frito.
Sin embargo, incluso si la idea de comer insectos revuelve el estómago, algunos investigadores dicen que estos deberían formar una parte importante de nuestra dieta.
Aunque exista rechazo en muchos países occidentales, los seres humanos los llevamos comiendo desde hace miles de años y en muchas partes del mundo la práctica es común.
Alrededor de 2 mil especies de insectos se consumen en naciones de Asia, América del Sur y África.
En Tailandia, por ejemplo, se venden bandejas colmadas de saltamontes crujientes fritos en los mercados.
Y en Japón, las larvas de avispa, que se comen vivas, son un manjar.
¡Vamos a comer! Pero… ¿insectos? Curioseemos sobre lo que es la entomofagia #GuíaMichelin https://t.co/j4nGib5B83 pic.twitter.com/snVyU8cHXt
— Cocina y Vino (@CocinayVino) April 30, 2021
Sin embargo, en Europa, solo el 10% de las personas dicen estar dispuestas a reemplazar a la carne por los insectos, según una encuesta de la Organización Europea del Consumidor, con sede en Bruselas.
Para algunos, esta falta de voluntad es toda una oportunidad perdida.
Comer insectos, una doble solución
“
Los insectos son una pieza faltante realmente importante del sistema alimentario”, afirma Virginia Emery, directora ejecutiva de Beta Hatch, una empresa emergente de EE.UU. que produce alimento para ganado a partir de gusanos de la harina.
La directiva sostiene que “definitivamente son un superalimento“.
“
Una gran cantidad de nutrientes en un paquete realmente pequeño”, indica.
Debido a esto, los insectos cultivados podrían ayudar a abordar dos de los mayores problemas del mundo a la vez: la inseguridad alimentaria y la crisis climática.
La agricultura es el principal impulsor de la pérdida de biodiversidad mundial y un importante contribuyente a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Solo la cría de ganado representa el 14,5% de esas emisiones globales, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“
Estamos en medio de una extinción masiva de biodiversidad, en una crisis climática y, al mismo tiempo, de alguna manera necesitamos alimentar a una población en crecimiento”, describe la entomóloga Sarah Beynon, que desarrolla comida en el complejo Bug Farm en Pembrokeshire, Gales.
Por ello sostiene que “hay que hacer un cambio, un gran cambio”.
Las ventajas del cultivo de insectos
El cultivo de insectos utiliza apenas una fracción de la tierra, la energía y el agua que se requieren para la agricultura tradicional y tiene una huella de carbono significativamente menor.
Los grillos producen hasta un 80% menos de metano que las vacas y de 8 a 12 veces menos amoníaco que los cerdos, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Wageningen, en los Países Bajos.
El metano es un gas de efecto invernadero muy potente que, aunque tiene una vida relativamente corta en la atmósfera, tiene un impacto de calentamiento global 84 veces mayor que el dióxido de carbono durante un período de 20 años.
El amoníaco es un gas picante y un contaminante del aire que causa la acidificación del suelo, la contaminación de las aguas subterráneas y daño a ecosistemas.
La cría de insectos en todo el mundo liberaría grandes extensiones de tierra que actualmente se destinan para la cría de animales y para la producción de alimentos para el ganado.
Notas Relacionadas
Hace 17 horas
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Más sobre esta sección Más en Vida
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 22 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias