Coahuila
Por María José César
Hace 4 años
¿Cómo funciona un sistema familiar?
¿Cómo se perpetúa el círculo de la violencia?
Hoy en México, gran cantidad de mujeres es asesinada todos los días por el simple hecho de ser mujeres.
Para cada familia, esto es sin duda un foco importante de reflexión sobre cómo estamos criando a nuestros hijos e hijas.
¿Cómo crecemos? ¿Cuál es la dinámica familiar que proveo?
¿Vivo una dinámica de respeto, de empatía? ¿En qué se crece?
¿De qué valores se carece?
¿Dónde se gesta el modelo de masculinidad y femineidad que lastima a nuestros niñas y niños? Se gesta e inicia con la narrativa y dinámica familiar que vimos en casa. Esta es la que marca la pauta.
¿Dónde se gesta el modelo de masculinidad y femineidad que lastima a nuestros niñas y niños? Se gesta e inicia con la narrativa y dinámica familiar que vimos en casa. Esta es la que marca la pauta.
Lo que vemos todos los días es lo que nos parece común, aceptable, normal, correcto. Nos acostumbramos a esa mirada y nos construimos esa historia cómo una correcta verdad.
Crecemos con el ejemplo que tuvimos en nuestro sistema familiar.
Lo que vemos todos los días es lo que nos parece común.
Si fuimos educados con agresión o violencia, de las manos de las personas que suponen querernos, cuidarnos, protegernos,… papás, tíos, abuelos…
Si en casa sucede así… ¿Cómo he de esperar que afuera sea diferente?
Inconscientemente se busca esa forma torcida de amar.
Alguien que sepa amar así, es porque así es como ha aprendido a amar desde la infancia.
Se crece pensando que así son las cosas.
Que eso es lo correcto.
Que ese es el amor que hay para dar.
Recibir insultos, críticas, golpes, miradas, desprecios, desaprobación, infidelidad, falta de valía. Se ha normalizado porque así se ha enseñado.
Cualquier otra forma de abuso, o de percepción de esa violencia, esa falta de armonía o de presente toxicidad; ya sea física, emocional, moral, económica… es la primera gran enseñanza que hemos de extraer sobre cómo debe tratar una mujer a un hombre y cómo un hombre ha de tratar a una mujer.
¿Porqué es alarmante todo esto?
¿Porqué es necesario ir hacia adentro y mirar qué se está formando?
¿Qué hay que reparar para NO REPETIR?
Hoy hablo por la gran cantidad de mujeres que no se les enseñó a amarse y respetarse.
La gran cantidad de mujeres que se han sentido aplastadas, entregándose día con día a ese núcleo.
Que nunca sintieron un respaldo por parte de su familia, de su gente, de su país.
Por todas las mujeres que han perdido todo, hasta su propia dignidad.
Esas mujeres que han sido robadas de su total autonomía.
Esas mujeres que desde niñas se supieron incapaces, no suficientes, jamás vistas, invalidadas. Quebradas y rotas.
Esas mujeres que nunca vieron a mujeres de su clan valorarse.
¿Qué puedo hacer yo cómo mujer?
Repara para no repetir esto.
Como mujer, trabaja lo suficiente en amarte para reconocerte cada vez que alguien quiera pisotearte. Busca los recursos. Busca ayuda. Busca moverte de lugar. Recuérdate que eres mucho más fuerte y valiosa de lo que crees.
Trabaja en ese amor, para que puedas amarte y respetarte lo suficiente. Para generar esas relaciones donde se geste ese amor y respeto.
Como hombre, repara para no repetir.
Identifica esas creencias nocivas de tu núcleo. El país y el mundo requieren hombres valientes y solidarios. Recuerda que un hijo crece emulando el único ejemplo que tiene de lo que significa ser hombre. Su padre, su abuelo, su tío…
Ese es el comportamiento con el que se relaciona, ese es el que le parece familiar, ese es el que buscará reproducir.
Ese es el que va a imitar porque es el único que tiene.
Por ti, por mí, por todos.
Hagamos conciencia.
Reflexionemos para no repetir. Reflexionemos para reparar.
Hoy, para construir en conjunto, familias más sanas y de la mano comunidades más sanas.
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