Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Histórico revés a operativos migratorios, ordenan a agentes federales parar redadas basadas en discriminación racial Decomisan 47.44 kilos de droga y detienen a cuatro Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria Cae en Matamoros líder de los ‘Ciclones’ La Cámara de Diputados rendirá homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Concierto para la mano izquierda

Por Joel Almaguer

Hace 3 años

Entre los años 1929 y 1931 el compositor francés Maurice Ravel compuso uno de los conciertos más exigentes del repertorio pianístico: El Concierto para la Mano Izquierda en re mayor.

Paul Wittgenstein, pianista austriaco y amigo del compositor, con una carrera como pianista más que prometedora, perdió el brazo derecho durante la segunda guerra mundial. Este hecho, que para muchos hubiera significado un fracaso e interrupción en su carrera como pianista, no lo fue para Paul.

Vaya, no que todo haya pasado de la manera más feliz y optimista, por supuesto, sin embargo la carrera de Paul no se vio truncada y siguió dando conciertos con obras para la mano izquierda.

Benjamin Britten, Paul Hindemith, Richard Strauss, Korngold, Prokofiev y Ravel, compositores y amigos del pianista dedicaron alguna de sus creaciones a Wittgenstein. Y si en este momento el apellido Wittgenstein comienza a sonarles familiar, sí, efectivamente estamos hablando del apellido del filósofo Ludwig Wittgenstein quien influenciara en tan gran medida el pensamiento del siglo 20.

Paul y Ludwig Wittgenstein fueron hermanos y ya podemos entonces imaginar el círculo intelectual y privilegiado que vivieron estos dos hermanos en el que Brahms, Strauss y el mismísimo Mahler eran amigos de la familia.

Al pensar en los momentos tan complicados a nivel político en Europa y percatarnos que la familia Wittgenstein era de origen judío (aunque cristianos por conversión desde algunas generaciones atrás) podemos imaginar los problemas que supuso a la familia entera.

Ludwing se nacionaliza británico y Paul estadunidense mientras las hermanas de ellos deciden quedarse en Viena. Fue gracias a la fortuna de la familia, que era quizás la mayor de toda Europa, que pudieron proteger su vida, con el enorme sacrificio de otorgar todos sus activos a Alemania, cosa que supuso una enorme pérdida, como podemos imaginar.

Una historia familiar que merece un estudio detallado, como podemos darnos cuenta, pero regresando al concierto de Ravel, este fue estrenado el 5 de enero de 1932 en Viena. Meses después las disputas entre pianista y compositor se dieron lugar. Paul había modificado algunos pasajes, cosa que no fue del agrado de Ravel.

Sin embargo, al final todo quedó en un arreglo entre ambas partes. Y la historia podría seguir, pero el espacio se termina, resta poner atentos los oídos y dejarnos envolver por las notoriedades suaves y tenebrosas en momentos de este notable concierto.

 

Notas Relacionadas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 15 minutos

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 1 hora

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 6 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 6 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 7 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 14 horas

Confirmado y amarrado