Negocios
Por
Rebeca Ramírez
Publicado el lunes, 8 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Un entorno complicado y difícil es el que se vive y todo apunta a que la crisis económica tiene todavía trecho por recorrer y en ese entorno la industria automotriz no es la excepción, a nivel mundial, nacional y regional.
El consultor económico Mario Dávila Flores consideró que en el caso de Estados Unidos, principal mercado del 80% de las exportaciones mexicanas en general, la industria automotriz presenta problemas estructurales muy fuertes y se agudizan con la crisis económica.
El problema de los sindicatos, por ejemplo, dijo, con convenios laborales cuyos costos son elevados en servicios como salud y pensión, donde se calcula que por cada vehículo que se produce en ese país hay mil 500 dólares que corresponden nada más al pago de esas prestaciones de salud; a ello se suma el costo del sistema de pensiones, hace dos años en General Motors por cada trabajador activo se contaba con tres pensionados.
Pero ahora se suma la restricción crediticia y con ello una caída en la venta de autos; en EU las deudas por concepto de financiamiento de autos asciende a una cantidad equivalente al Producto Interno Bruto de México en un año, esto nada más con las deudas que tienen los consumidores en créditos automotrices.
Aunque de unos años para acá, en ese país también se presenta un cambio estructural positivo, como es la instalación de nuevas plantas en el sur de Estados Unidos, principalmente en Tennessee, Kentucky y Texas, donde los sindicatos no pertenecen a la UAW y con ello pueden negociar condiciones laborales más favorables.
¿QUÉ PASA EN MéXICO? Y aunque en EU el impacto se resintió primero, los primeros indicadores se presentan ya en el país, nada más entre septiembre y octubre la producción de automóviles bajó en dos dígitos, esto aun cuando a cortísimo plazo México todavía se beneficia de las últimas decisiones que se tomaron antes de la crisis en EU para desplazar parte de su producción hacía los países emergentes, entre los cuales se encuentra nuestro país por ser más competitivo en la producción de automóviles.
“Esa inercia que venía desde hace unos años todavía nos está llegando la última parte a México y en concreto a Coahuila y más específicamente a la Región Sureste, eso es lo que ahorita nos está dando un poco de oxígeno para mantenernos sin hundirnos, pero ese impulso se va a acabar”, indicó Dávila Flores.
El consultor privado consideró que la siguiente etapa deberá ser contar con una estrategia muy bien diseñada por parte de México para buscar esas pequeñas oportunidades o nichos de mercado que aún con la crisis se darán incluso en los EU, pero serán pequeños terrenos que no tendrán que ver con los grandes mercados que se tenían hace tres o cinco años, pero que se tendrán que pelear a sangre y fuego con Corea, Japón, países como la República Checa, Rusia, Malasia, Tailandia, Chinya y la India.
“Ahí está la competencia que va a tener México para poder acceder a estos nichos de mercado, pero creo que ahí tenemos una gran posibilidad todavía”, consideró.
COMPLICARÁ APERTURA EN 2009 A la situación complicada que resiente la industria automotriz a nivel nacional se sumará, de acuerdo a lo establecido en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la entrada a partir del 1º de enero de 2009 de vehículos usados de EU, ya legalizados y sin pagar aranceles.
“Ya no van a ser autos chocolate, sino automóviles perfectamente legalizados que van a entrar al país y se calcula que le pueden tumbar hasta el 40% del mercado nacional, eso va a ser otro factor durísimo que desafortunadamente se pactó en el TLC”, indicó.
LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ COAHUILENSE Una de las empresas que empezó con problemas fue Chrysler en su planta Ensamble donde eliminó un turno en septiembre, ya que les pegó muy fuerte en las camionetas el incremento en el precio de la gasolina que en esos meses en EU se ubicaba por arriba de los cuatro dólares el galón.
Ahora la situación es más complicada porque están empezando los paros técnicos y algo que también va a afectar es el diferimiento en la nueva planta de motores Phoenix de Chrysler Derramadero.
Sin embargo, aunque el 2009 se avizora complicado, una de las ventajas para Coahuila es la inercia de las inversiones que se pactaron antes de la crisis, las que ya estaban encaminadas e incluso era muy difícil suspenderlas, hasta ahora oficialmente siguen su curso como Fregithliner que entra en operación a principio del próximo año y generará 2 mil 700 empleos directos.
En Coahuila, dijo, dentro de la industria automotriz se debe buscar un esclarecimiento en la cadena de valor y moverse hacía actividades más rentables como el diseño y aunque tampoco es sencillo porque tradicionalmente en las matrices es donde están los laboratorios y centros de diseño que son muy difícil de sacar de esos lugares, se debe ver la posibilidad de alianza entre gobiernos federal y estatal, empresarios, centros de investigación y universidades.
DIVERSIFICACIÓN Y finalmente sobre los apoyos del Gobierno a la industria automotriz, que en el caso de Coahuila serán dados a conocer hoy, mientras que en EU el Gobierno se niega a dar un cheque en blanco, comentó que la situación es muy diferente entre la industria de un país y otro, en el caso del vecino país del norte reiteró que la industria presenta problemas estructurales y el apoyo que reciban de su Gobierno será muy condicionado.
Esta situación afecta también a México, Dávila Flores consideró que por dos motivos principales, uno de ellos porque EU es el principal mercado y actualmente se encuentra deprimido con bajas ventas en los últimos meses y segundo, porque los créditos están escasos o no disponibles, cuando el 50% o más de los automóviles nuevos se adquieren a través de ese sistema.
Dávila Flores indicó que para el sureste de Coahuila, donde lo fuerte es la industria automotriz, se estima son 33 mil los empleos directos generados por este sector y donde conservadoramente se generan 3 empleos por 1 directo, por lo que serían alrededor de 100 mil empleos los que pudieran derivarse directa e indirectamente de esa industria.
Pero aunado a ello se recomienda crear incentivos o políticas para atraer otro giro de empresas, en Saltillo dijo hay un recurso muy valioso a raíz del cierre de Ericsson, se formaron cinco o seis empresas que desarrollan software, lo venden y exportan, pero requieren apoyos de los gobiernos estatal y federal para continuar.
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