Sin duda alguna, en el día a día, en una competencia, siempre buscaremos el mejor resultado, y al final lo asociamos con una medalla, mejorar un lugar, o tiempo determinado.
Obviamente, buscamos bajar el tiempo en una distancia, ser un mejor competidor, incluso llegar a subir al podio de ganadores.
Sin embargo, establecemos, dependiendo del nivel o criterio de lo que busca cada persona, el resultado final o el rendimiento, o más bien debería ser el proceso de ese rendimiento.
Hay que recordar, que en la alta competencia, el resultado final, al final de cuentas es lo relevante, pero cuando se tiene como objetivo desde el inicio, por ejemplo, mejorar una marca, aunque no se obtenga un lugar estelar; lo relevante será el proceso de cómo mejorar este resultado, es decir, si se mejora el tiempo, se estará llegando a lo planteado.
Seamos como los niños, siempre buscar el disfrute, aunque es complejo, es la mejor manera de disfrutar, como cuando en la iniciación, lo relevante es el esfuerzo, no el resultado.
Muchos deportistas se comparan con otros, o los tiempos que hicieron en determinada carrera, o juego o competencia, pero al final se olvidan de cómo empezaron o el objetivo de haber iniciado en el deporte, como parte de la salud.
El hablar de la salud, como punto de partida, la búsqueda de la salud, a través del deporte. Así se debió llamar desde el inicio, éste artículo o la principal temática. Y es que ya cuando se tiene determinado tiempo en la actividad física o deporte, ya no te fijas, en terminar la carrera, sino bajar el tiempo determinado, y la competencia se vuelve en contra de uno mismo, ese debería ser el reto principal.
Aquí viene un dato muy importante, donde nos anticipamos a un resultado que no se ha dado o competencia, diversa; lo que nos ocasiona ansiedad, es decir, tener una expectativa, y no es malo, porque al adelantarnos, hacemos una visualización o bien establecer objetivos, lo que nos da certidumbre, para tomar un rumbo, pero al pensar constantemente de una manera obsesiva, en la búsqueda de un resultado, es donde a veces nos equivocamos.
Y si no se da ese resultado esperado; ocasiona ansiedad y provoca, incluso que nos retiremos, o que ya no compitamos. Pensando en el resultado que podamos tener y se nos olvida el proceso, además de disfrutar de todo el camino, y cómo obtener ese mejor resultado, a través del disfrute o bien terminar la carrera.
La psicología de la Actividad Física y Deporte, o más bien los involucrados, como psicólogos y entrenadores, preparadores físicos, han incluido temas de mindfulsess, para buscar mejores resultados.
Con lo anterior, se consigue una mejor regulación o gestión de emociones, se responde de manera más consciente a las contingencias en la competencia, para mejorar el rendimiento.
Obviamente, el foco atencional se pone en el ahora, en el presente, que es el momento oportuno. Es importante manejar de mejor manera, los pensamientos negativos, convirtiéndolos en positivos.
En el libro de “Fluir en el deporte”, escrito por Mihály Csíkszentmihályi, define al deportista, que se encuentra en un momento de Flow, (Fuir), donde la persona está en flow, cuando se encuentra en una actividad y en la cual pierde la noción del tiempo y experimenta gran satisfacción, ya que está en el presente y no existe más interés que ese momento y ese sentimiento.
Por otro lado, hay una técnica muy interesante de la detención de la atención, que se debe entrenar y sirve para detener ese pensamiento. Fue inventada por Bain en 1920 y desarrollada por Wolpe, 30 años después.
La técnica de detención del pensamiento consiste en lo siguiente: primeramente, cuando nos encontramos en el inicio de los pensamientos negativos. En ese pensamiento que tanto nos molesta o desconcentra. Nos centramos en su valor verbalizamos “¡Alto!” y con firmeza!, la palabra “¡Stop!”.
También se pueden usar otras palabras que nos sirvan; y que al mencionarla nos demos cuenta de que todos esos pensamientos de nuestra mente se detienen.
El objetivo, es asociar la palabra, con determinada acción, antecedida de la palabra “¡X!” palabra, con la detención del pensamiento y posteriormente con auto diálogos positivos, donde nos hablemos con palabras que nos ayuden a mejorar nuestra autoconfianza.
Al aplicar la técnica de detención del pensamiento, de forma correcta y sistemática, nos sentiremos más relajados, y que los pensamientos realmente se han detenido.
Todo lo anterior, como el aspecto técnico, táctico y físico, se debe entrenar y acostumbrar a la mente a esa práctica, es como se dominará dicha técnica.
Cuanto más practiquemos la técnica, más probable será que se produzca la asociación entre el pensamiento y su detención al gritar, pronunciar o simplemente pensar esa palabra.
Llegará el momento en que realicemos la técnica de detención del pensamiento sin que nadie se dé cuenta, en cualquier lugar.
Al final será nuestra mente que reaccione así sin necesidad de “darle órdenes”, cuando entienda que ha iniciado de manera automático ese pensamiento.
A través de la técnica de detención del pensamiento, podremos conseguir, o bien reducir la frecuencia y duración de nuestros pensamientos negativos, o bien eliminarlos del todo o bien hacer que sean menos punitivos.
Si se consigue alguno de estos tres puntos, mejorará nuestro bienestar psicológico, permitiendo así que disfrutemos más de nuestro día a día e incluso que podamos centrarnos en trabajar en el proceso y en otras cosas que nos interesen.
Cuando se domina eso, nos da una sensación de paz y autoeficacia, de que es nuestro día. Todo el ser está envuelto en esta actividad, y la persona utiliza sus destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo.
Es fundamental contar con profesionales en la materia y que apliquen de manera eficiente y eficaz, una adherencia al ejercicio, pero sobre todo a sentirse felices a los que practiquen el gusto de la actividad física y deporte, con lo que se disminuya el nivel de ansiedad, durante las competencias.
Si se logra anticiparse a las contingencias, previas y durante la competencia, se podrá llegar a un nivel óptimo del entrenamiento.
Una filosofía de todo el tiempo que he utilizado en mi tiempo de entrenador, es que debes entrenar como si estuvieras jugando o compitiendo, para que cuando compitas, hagas como si estuvieras entrenando, y lo mejor, disfrutar y hacer lo que dependa de uno y no enfocarse en lo que no dependa de nosotros, lo que propiciará a obtener un disfrute y menos ansiedad en la competencia.
Y finalmente, como entrenadores, hay momentos y lugares, donde se busca el resultado, sin embargo el proceso o rendimiento, se debe revisar todo el tiempo.
Hasta la próxima!.
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