Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Robo millonario: asaltan y balean a hombre para despojarlo de 3mdp Volkswagen lanza el ID.Polo: su apuesta eléctrica de 25 mil euros para competir con China Canadá apuesta por bloque unido con México frente a presiones de Estados Unidos para fracturar el T-MEC Fuga de aguas negras sorprende a usuarios del AICM Trasladan a “El Jardinero” al penal del Altiplano bajo estricto dispositivo de seguridad

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Opinión

¿Cuando tienes un problema a quién se lo cuentas?

Por Químico del Amor

Hace 1 mes

¿Cuándo tenías menos de 22 años a quién le contabas tus problemas: a tu mamá, tu papá, hermanos, amigos o a nadie? ¿Con el paso del tiempo esto cambió… tienes una pareja en la que confías demasiado y le puedes contar cuando te sientes triste, sola(o) o preocupada(o) o sigues guardándote tus problemas para ti mismo, te aíslas de tus seres queridos  para “planear una estrategia” para solucionar tus problemas o simplemente te ocupas demasiado trabajando en lo que “te vuelves a sentir en control” y el sentimiento de vacío se va solo?

Hay personas que no tienen energía para levantarse de la cama, van al trabajo en automático, pero no disfrutan sus labores diarias, cumplen porque  lo tienen que hacer pero si pudieran quedarse en su casa a ver series, sin bañarse lo harían.

Otras personas siempre están enojadas, explotan a la menor provocación, cuando manejan todo el tiempo van insultando o gritando a otros conductores, discuten con los compañeros de trabajo, regañan a sus hijos y su pareja por todo, así que la familia, compañeros de trabajo se apartan porque no es agradable estar cerca de una persona que explota por todo.

En otros casos la persona no puede dejar de trabajar, cuando llega a casa sigue contestando mensajes del trabajo, en la casa siempre encuentran algo que reparar, limpiar o acomodar, no pueden detenerse, en el fondo quisieran pero no logran tener ese minuto de calma, no lo hacen porque son muy responsables, la actividad les ayuda a no sentir la tristeza o el vacío, la sensación de soledad, etc.

No pueden dejar de pensar, su cerebro se queda “pegado en un problema”, sobre analizan la situación que los estresa, le dan vueltas, cada escenario imaginario es más caótico que el anterior, su cerebro se cansa demasiado, en apariencia solo están acostadas(os) viendo el celular pero en realidad están agotados por el esfuerzo mental. Pensar en lo mismo por mucho tiempo agota tus reservas de energía.

Un cerebro cansado, sin energía, sin motivación, colapsa, parece que la persona está enojada pero en realidad esta triste, muy triste. Pero no le enseñaron que es sano pedir ayuda.

Cuando era niño(a) sus papas estaban muy ocupados, cuando les pedía ayuda lo dejaban esperando o lo hacían de mala gana quejándose, decían frases: “ni eso puede hacer, a poco no puedes, chin… deja voy” pedir ayuda en esa familia era humillante, estresante, a esa niña o niño le enseñaron que era mejor intentar una solución solo, la que se te ocurra, la que sea o simplemente no resolverlo e ignorar tus necesidades.

Por eso hay adultos que no almuerzan, no van al médico, pierden conexión con sus parejas y con sus hijos porque cuando tienen un problema grave siguen siendo ese niño(a) de 6 años que tenía que resolverlo solo y alejan a todos con su mal humor o con su indiferencia, un cerebro enojado, triste o preocupado no puede conectarse emocionalmente con sus seres queridos, los invito a revisar su caso en el consultorio para superar esta crisis.

 

Notas Relacionadas

Por dos vías

Hace 3 horas

Se van con licencia

Hace 7 horas

Productivo

Hace 21 horas

Más sobre esta sección Más en Opinión

Hace 3 horas

Por dos vías

Hace 7 horas

Se van con licencia

Hace 21 horas

Productivo