Opinión
Hace 3 años
Las primeras damas, así se les llama a las esposas de los gobernantes y no porque haya damas de primera o de segunda, es sólo que ese es el nombre que por años han recibido para llamarlas de alguna manera, pues ellas representan en los gobiernos las caras bonitas, la prudencia, el recato, la parte limpia y bondadosa, trabajar pero sin que el protagonismo las rebase…
Y no porque no sean seres pensantes, inteligentes y con decisión propia, sino porque ese es el rol de las primeras damas…
Los ciudadanos votan por los maridos o también por las esposas y si es “primer caballero” es exactamente lo mismo, tiene que andar con perfil bajo, porque a la que eligieron fue a la esposa, no a él…
Pues ayer en el segundo debate de candidatos a la gubernatura de Coahuila, la esposa del candidato del PT a la gubernaura de Coahuila, Ricardo Mejía Berdeja, se peleó a gritos con el líder nacional de Morena, Mario Delgado…
Sabrá Dios qué le hizo el otro, dijera mi abuela, pero le gritó que era la vergüenza de Morena, pero volvemos a lo mismo no es la función ni el papel de la esposa del candidato, porque el protagonista es él, qué caray…
Los comentarios en redes sociales, en su gran mayoría no fueron positivos para la señora Marlene de Mejía…
Volvemos a lo mismo: prudencia y recato, que se pelee y grite el candidato o sus seguidores, ella no, con todo y que se desborden las pasiones…
Más propuestas
Y para variar, el candidato de la Alianza Ciudadana por la Seguridad PRI, PAN, PRD, Manolo Jiménez, fue el más atacado y aunque pocas veces respondió a las agresiones, al final les pidió a los tres que declinaran a su favor…
Jiménez, prefirió las propuestas a los ciudadanos y al final fue el que se despidió de mano de los adversarios, cual debe ser por educación…
Bueno, por lo menos en la transmisión en vivo se vio que Ricardo Mejía como que le sacó la vuelta…
Lenin Pérez, en redes sociales recibió buenos comentarios por sus propuestas y hubo algunos que le propusieron unirse a la Alianza Ciudadana…
Ricardo Mejía siguió con sus ataques y con su palabrita del “moreirato” que no falta en ninguna intervención, le gusta utilizarla demasiado que hasta fastidia y no porque no sepamos de lo que se trata, pero la gente quiere propuestas, soluciones reales a los problemas que enfrenta y no tanta peleadera…
A gritos y sombrerazos ya van a la mitad de la campaña Gracias a Dios, que ya van de salida…
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