Nacional
Publicado el miércoles, 13 de mayo del 2026 a las 14:56
Ciudad Juárez.- Un juez federal sentenció a cinco años de prisión –por considerarlo con un “grado de culpabilidad mínimo”– a un expolicía federal que torturó a cinco hombres en Juárez a quienes intentaron inculpar del estallido del coche bomba que mató a cuatro el 15 de julio de 2010.
Adán Serafín Cárdenas Cruz fue identificado en testimonios vertidos entre 2010 y 2014 como quien utilizó un rifle para violentar sexualmente a uno de los detenidos, así como ser quien presionó para obtener falsas confesiones mediante la intimidación, agresiones a las costillas y golpes en el cuerpo.
Una segunda víctima señaló: “Lo reconozco como el mismo elemento de la Policía Federal que más saña tuvo en contra mía, toda vez que fue el que estando en la base de la Policía en esta ciudad me comenzó a asfixiar y me aplicaba agua con una tela en la cara para ahogarme, me golpeaba con puños y patadas en todo el cuerpo, al momento que me decía que tenía que hacerme responsable de lo del coche bomba junto con (los otros detenidos)”.
Desde 2014 el Juzgado Séptimo de Distrito en Juárez liberó una orden de aprehensión contra Cárdenas Cruz, quien fue detenido hasta 2021 e internado en el Centro de Reinserción Social (Cereso) varonil número 3 de esta frontera. Intentó en diversas ocasiones salir de prisión preventiva, y en 2024 se amparó por la falta de sentencia bajo la que se mantenía, lo que derivó el 21 de abril de 2026 en su condena, por un plazo que vencerá el próximo 31 de agosto del año en curso.
‘Se enfocó a humillarme y golpearme’
El expolicía también intentó obtener como confesión que los detenidos habían “descuartizado policías federales”; llevó a los detenidos a un lote baldío y los picó en el cuerpo con un objeto filoso mientras amenazaba de muerte. “Esta persona se enfocó a humillarme y golpearme con mucha saña, como si me odiara. También participó en el traslado a la Siedo pero en México ya se encargaron otras personas también policías federales de golpearme”, se lee en el texto de la sentencia.
Casi 7 mil páginas de evidencias
La sentencia fue emitida el 21 de abril de 2026 por el Juzgado Séptimo de Distrito, cuyo titular, Luis Eduardo Rivas Méndez, cuenta con antecedentes periodísticos por haber otorgado un amparo que permitió la liberación de José Luis A. C., dueño del crematorio Plenitud.
Para la resolución, el juez observó y analizó 120 pruebas en diez tomos distintos, es decir, casi siete mil páginas de evidencias, entre dictámenes periciales que confirmaron las lesiones y afectaciones psicoemocionales de las víctimas, así como testimonios de estas, de sus familiares y de los propios acusados, además de documentos públicos y privados sobre el caso.
Con todo esto, el juez logró comprobar que “desde aproximadamente a las 20 o 21 horas del 11 de agosto de 2010 hasta antes de las 17:30 del 13 de agosto del mismo año, al estar en ejercicio de sus funciones como policía federal, llevó a cabo los actos de tortura física y psicológica sobre los detenidos con la finalidad de obtener una confesión respecto de hechos delictivos y hasta antes de ponerlos en forma demorada hasta por 48 horas y sin justificación, a disposición del Ministerio Público Federal… Sabía y quiso llevar a cabo los actos ilícitos descritos, además su comportamiento no se encontraba justificado y es culpable porque siendo imputable, realizó las conductas con conocimiento de la antijuricidad de las mismas y en circunstancias en que racionalmente le era exigible una diversa a las que realizó”.
Multa y 5 años de cárcel
Previo a su detención en 2021, el expolicía tomó cursos de Protección Civil, Derechos Humanos, Uso de la Fuerza, Transparencia y Acceso a la Información Pública y obtuvo un certificado de competencia laboral en el estándar de competencia, lo que para el juez demostró “su buena conducta hasta antes de cometer los delitos en cuestión”, y esto influyó para que se le aplicaran las penas mínimas: dos años de cárcel por el delito de abuso de autoridad y tres por tortura, para una suma de cinco, además de una multa de 15 mil 460.20 pesos y el pago por reparación del daño.
Estallido en zona Centro
De acuerdo con antecedentes periodísticos, el 15 de julio de 2010, un coche bomba estalló en la avenida 16 de Septiembre y calle Bolivia, en Ciudad Juárez. Murieron cuatro personas, incluidos un policía federal y el doctor Guillermo Ortiz Collazo.
El 11 de agosto Rogelio Amaya Martínez, Noé Fuentes Chavira, Víctor Manuel Martínez Rentería, Gustavo Martínez Rentería y Ricardo Fernández Lomelí fueron detenidos por la noche. Fueron incomunicados y el 13 de agosto la Fiscalía de la República los presentó como integrantes de un grupo criminal en Juárez y los vinculó con el ataque terrorista del coche bomba.
El 7 de marzo de 2014 los cinco hombres fueron liberados por el Juzgado Octavo de lo Penal en Guadalajara, pues la entonces Procuraduría General de la República se desistió de la acción penal, al comprobar que la única prueba contra los acusados era su confesión obtenida bajo tortura.
Los policías responsables de la detención de los acusados, según la Averiguación Previa PGR/SIEDO/UEIDCS/376/2010 son Manuel Calleja Marín, Víctor Aquileo Lozano Vera, Manuel Granero Rugerio, Federico López Pérez, Adán Serafín Cárdenas Cruz y Luis Alberto González Gutiérrez.
La de Serafín es la única sentencia condenatoria documentada en relación al caso.
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