Hace unos días Sheinbaum declaró: “México ya no es una dictadura perfecta, ahora es una democracia”
Esa onanista declaración es solo una más de las desafortunadas afirmaciones que llenan de humo la mente de los iletrados e ingenuos nacionales.
La democracia es un todo: educación, valores, disciplina, acciones, no solo frases.
Desgraciadamente, en nuestro país, vivimos mas la inercia de haber sido una región de tribus politeístas, luego, una colonia católica, luego una caricatura de nación con influencia masónica, y ahora, un aquelarre de facinerosos, en concurso, a ver quién es el más grotesco o destructivo.
Cada día parece más una nación africana que un país de aquellos que no hace mucho eran llamados países emergentes o en vías de desarrollo.
Entre la basura escrita y declarada del régimen, hemos visto repetidas ilusiones de llegar a ser como algunos países europeos, ciertamente, mucha gente educada disfrutaría que tuviéramos esas condiciones;
Todos trabajan
La mayoría están capacitados altamente
Todos pagan impuestos altos
El respeto a las leyes tiene un porcentaje muy alto, no hay impunidad.
Los poderes de los gobiernos están separados y se respetan.
Los empleados de Gobierno viven de su salario, no hay historias de retiros o desapariciones, llevándose inmensas fortunas, ni siquiera en los altos niveles del servicio público.
Los Presidentes y secretarios no se transportan en vehículos blindados, ni son protegidos por gorilas armados.
Los servicios de salud, vivienda, educación, y otros son de alta calidad, porque todos pagan impuestos.
Todo eso se consiguió con el esfuerzo de todos los ciudadanos, allá no hay ricos que sacaron sus fortunas, y trabajan con dinero ajeno en el país.
Los países exitosos no dependen de la industria maquiladora, dedican más energía a sus empresas pequeñas y medianas.
Si México fuera la mitad de eso, no veríamos payasos en la política.ni viviríamos con miedo, a enfermarnos o a ser sobajados a asesinados por socios del régimen.
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