Por: Marissa Ladrón de Guevara
La inflación se define como el aumento generalizado y sostenido de los precios en un periodo determinado. Actualmente, los datos apuntan a que nos encontramos en un periodo de alta inflación a nivel mundial. ¿Cómo nos afecta esto? En términos simples, la vida se vuelve más cara y los bancos centrales hacen esfuerzos por controlarla.
Los miembros de las juntas de los bancos centrales comen, viven y sueñan inflación. Cada banco central dicta un rango y asemeja a las pulsaciones del corazón: si está en un rango aceptable, la salud del paciente se considera buena. De lo contrario, si hay picos y se mantiene muy alta o muy baja, la salud del paciente se ve comprometida.
La inflación tiene dos caras. La inflación positiva es el gasto, que invita a usar el dinero y por ende a que la dinámica de crecimiento económico se materialice. La derrama económica, la producción de bienes y el consumo de materias primas redundan en crecimiento. Por otro lado está el escenario de deflación: la inflación negativa, donde los precios bajan y continúan bajando. Los productos bajan de precio y los consumidores preferirán mantener el dinero guardado debajo del colchón. La deflación inhibe el consumo, hace que el consumidor se siente en el dinero y que, por ende, este no circule, que no se gaste -eso se traduce en falta de crecimiento.
La inflación en México en abril continuó siendo alta. En términos anuales de nueva cuenta muy por encima del objetivo, 6.08% vs 6.02% anterior y 2.08% por encima del máximo de la meta de Banxico de 3% +/- un punto porcentual. El movimiento de la inflación general tiene impacto por el movimiento de precios en materias primas, las mismas que han observado alzas de doble dígito este año.
Nuestro vecino del norte. ¿El aumento de la inflación tiene que ver con la impresión desbordada de dinero que hemos observado recientemente? El 20% de los dólares en circulación se imprimió en 2020. Esto resulta en que se tenga más dinero persiguiendo los bienes que pueden resultar escasos. Por ende un tema natural de oferta y demanda. A más demanda mayor el precio; sin embargo, no se imprimió dinero solo por imprimirlo: era necesario para ayudar a la economía y que una recuperación económica se diera más rápido. En este sentido, la inflación interanual de EU en marzo se ha situado en 2.6%, la más alta en 30 meses.
La creencia popularizada de que la impresión de dinero pueda conllevar a una espiral inflacionaria es en parte verdad; sin embargo, como ya se ha observado, no en todos los casos la trayectoria es igual. Cuando hay inflaciones extremadamente altas, el dinero pierde valor. Y de eso es de lo que hay que cuidarse, ya que se pierde el valor adquisitivo y, por ende, la riqueza.
Para concluir, la inflación medida y moderada no es mala. Proteger nuestras inversiones de ella será acertado, realizando inversiones inteligentes y asesoradas. La mejor inversión siempre será la mejor informada.
La autora es Licenciada en Negocios Internacionales, con una especialidad en gestión de carteras por el Instituto de Estudios Bursátiles de Madrid. Comentarista de radio, especializada en negocios, inversiones y mercados financieros. Asociada del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas capítulo Coahuila Sureste. Asesora de empresas e inversionistas por más de una década dentro del sector financiero mexicano.
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