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Publicado el miércoles, 21 de junio del 2023 a las 09:48
Guadalajara, Jal.- Para Luis Antonio Ortiz Guerra y Andrés Barba Oliva, la justicia no ha llegado.
Su caso fue una de las primeras desapariciones que consternó a la Ciudad, no obstante, a 10 años del crimen, las autoridades sólo han revelado la sentencia para uno de los implicados.
Más allá de una represalia, como lo manejó entonces la autoridad, la privación de la libertad y el asesinato de los adolescentes fue visto como un “negocio”.
Esto se lee en la versión pública del Amparo Directo 272/2016 que presentó la defensa de Isaac “A”, el único detenido por el caso.
“Me dijeron ya lo que estaban planeando en contra de esos muchachos, diciéndome que iban a ‘levantar’ a unos morros para secuestrarlos ya que era un buen negocio”, declaró.
Los jóvenes, de 15 años, fueron privados de la libertad el 21 de junio de 2013, luego de reunirse con Isaac en Plaza Ciudadela, en Zapopan. Ambos fueron localizados sin vida el 29 de junio.
“Aun después de esto seguirían con sus planes de pedir el rescate, haciendo creer a los familiares que aún estaban con vida, pero que al parecer no lo habían hecho ya que había mucho movimiento en los medios por su desaparición”, se lee en el Amparo.
El entonces Fiscal, Luis Carlos Nájera, atribuyó el crimen a una represalia orquestada por el hijo de un narcotraficante.
“Los dos jóvenes maltrataron y se burlaron de un hijo de José Ángel Carrasco Coronel, conocido como ‘El Changel'”, aseguró Nájera sobre el caso.
La declaración del sentenciado, sin embargo, apuntó a que escogieron a las víctimas porque tenían dinero, además de algunos problemas personales.
Otro joven señalado fue Andrés “V”, quien presuntamente citó a Luis Antonio y Andrés en la plaza para que Isaac los trasladara a otro punto en un taxi.
De acuerdo con la declaración vertida en el Amparo, Isaac llevó a los adolescentes hasta una tienda donde los esperaba un sujeto en una camioneta Ford, en la cual fueron llevados al Rancho La Cebada, en La Primavera.
Según la versión oficial, fueron asesinados el mismo día.
Isaac fue el único detenido y recibió 7 años de internamiento, la sanción máxima para un menor de edad.
La defensa de Isaac trató de invalidar la sentencia y reclamó que la acusación se había basado en una declaración que el joven, entonces de 17 años, hizo sin un abogado, aunque un tribunal rechazó su argumento.
Según la declaración, hubo por lo menos cinco personas más involucradas en el secuestro.
La Fiscalía informó en 2018 que existían órdenes de aprehensión en contra de Leonardo y José Ángel “C”, hijos de “El Changel”, así como de Andrés V”.
Si bien el delito de secuestro no prescribe, la Ley de Justicia Integral para Adolescentes de Jalisco establece que los delitos cometidos por menores se dejan de perseguir a los 6 años.
A Luis Antonio y Andrés les gustaba pegar bolitas de papel en el techo, jugar futbol, participar en teatro, usar redes sociales y, de vez en cuando, tenían discusiones con otros alumnos, pero confiaban en sus amigos. Así los describieron sus compañeros ante la Fiscalía.
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