Una líder con valor y autenticidad
Hablar de las cualidades de una persona a veces nos lleva a encontrar gente que cree que exageramos. Tampoco se nos permite alabar la positividad de un ser o la amistad de la que presume con mucha dignidad, claro que tendrá contrarios a sus ideales y su forma de ser, “pero quien no tenga enemigos que me lo diga, para conseguírselos, porque quien no los tenga no tiene ni talento que le haga sombra”, José Martí, poeta y escritor cubano.
La autenticidad es un valor que identifica a Dora Alicia Villasana, persona que dice la verdad, que acepta la responsabilidad de sus sentimientos y conductas, es sincera y coherente consigo misma y con los demás.
Leí una parte de la biografía de esta líder de mercados sobre ruedas, reseña que retrata de cuerpo entero su vida como dirigente, como burócrata, como madre, como hermana, como amiga, como precursora de los mercados sobre ruedas, como benefactora social, como política auténtica y como viajera. Su biografía estaría completa si habláramos de su nacimiento, su infancia, su juventud, los sacrificios para llegar a ese pedestal donde está, porque no fue fácil. En suma es una vida maravillosa, positiva, honrada y trabajadora.
Habrá muchas cosas que narrar de Dorita Villasana, pero se le recuerda como líder de su colonia Universo desde su fundación por 17 años, al lado de doña María Herrera. Trabajó 12 años en la Secretaría de Agricultura, y se retira porque tenía la vocación familiar de ser comerciante y así lo hizo al lado de Guillermo Mery Siade y de Mario Villanueva (qepd), para dar forma a los mercados sobre ruedas en las colonias Bella Vista y Agua Chiquita, y el más grande, el de la colonia Guayulera, que ya tenía el señor Mery.
Sus padres y sus abuelos fueron comerciantes, y la lógica y la herencia tenía que prevalecer y no los ha defraudado.
Villasana formó parte de la Asociación de Colonos de Saltillo, que presidió su amiga, casi hermana, Catalina Morales Herrera, que le dejó grandes satisfacciones por el crecimiento urbanístico que tuvo la ciudad y agradece la participación del entonces alcalde Miguel Arizpe Jiménez, un gran hombre humano y honesto.
Villasana fue también de regidora por el Partido Acción Nacional en el cabildo comandado por Manolo Jiménez. Ahí hizo una gran labor social, actividad que continúa hasta ahora.
Sin duda la vida le ha dejado muchas enseñanzas, muchas satisfacciones. Dorita sigue su impulso natural de seguir apoyando para a hacer de Saltillo una mejor ciudad donde vivir.
Ella es muy activa, da lo mejor de sí siempre, combina su trabajo de líder de comerciantes con su propio negocio. A sus hijos nunca los inclinó por trabajar en el Gobierno, son independientes, emprendedores y dinámicos, son honestos, y buenos ciudadanos, y, sobre todo, buenos amigos. Dorita es viajera consuetudinaria, es alegre y le agrada la convivencia, sobre todo con quienes considera sus amigos y los comerciantes, escuchar sus problemas y más que su líder le gusta que la vean como su amiga. Verlos crecer económica y socialmente le llena de felicidad. Conserva decenas de amistades desde su infancia, juventud y de su paso por los cargos públicos que ha desempeñado con dignidad y decoro. Se considera líder de la vieja guardia, pero se empeña por estar actualizada en todo, mantener su cuerpo saludable, activo y con mente sana.
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