Por: Joel Martínez
Aunque en el Comunicado del Comité de Tasas de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) del 17 de septiembre se señaló que hay moderación en el crecimiento de la economía, los datos arrojan lo contrario.
De acuerdo con el Comunicado, “los indicadores recientes sugieren que el crecimiento de la actividad económica se moderó en el primer semestre del año”.
Esto fue y sigue siendo totalmente contrario con la realidad.
La caída de 0.5% del PIB en el primer trimestre de 2025 (1T25) fue coyuntural, producto del cambio de modelo de la economía estadunidense (ver En el Dinero del 5 de junio: EU con economía resiliente, pese a todo).
¿Qué ha pasado después?
La economía de Estados Unidos ha observado datos de mucha fuerza. El primer ejemplo es que el reporte del crecimiento del 2T25 fue explosivo.
En ese país, el anuncio del PIB se hace en tres versiones: avanzada, preliminar y final.
El crecimiento del 2T25 saltó de 3% en su versión avanzada, a 3.3 en la preliminar y a 3.8 en la final.
En las revisiones, los componentes con mejoras notables fueron el consumo y la inversión.
La inversión con crecimiento es en tecnología, porque la residencial se mantiene deprimida por la crisis inmobiliaria y las altas tasas hipotecarias.
La actividad en ventas y construcción de casas está de capa caída por sus altos precios, que han superado por mucho a los aumentos de los salarios, cuando menos en los últimos 10 años.
El país tiene un problema grave de asequibilidad de vivienda.
A la brecha entre los precios de las casas y los salarios se le unen las altas tasas hipotecarias, debido en gran parte al exceso de ortodoxia monetaria de la Fed.
Esto último ha sido constantemente recriminado por Scott Bessent, secretario del Tesoro, y a Jerome Powell, presidente de la Fed.
Ahora, con los datos reportados hasta agosto, la estimación del crecimiento del PIB en el tercer trimestre (3T25), realizada por el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta, es de 3.8% al 1 de octubre.
Acotemos que agosto es ya el segundo mes de todo el trimestre.
Nuevamente, el crecimiento de la economía en el 3T25 es con una solidez del consumo, una gran inversión en tecnología y una fuerte caída en la residencial.
La economía de Estados Unidos viene creciendo muy por arriba de su potencial, pero nadie habla de que se esté sobrecalentando o de que haya presiones de inflación de demanda.
La inflación sobre la que se discute es la del pass through de los aranceles a los precios al consumidor, que, por cierto, no acaba de aparecer, como se esperaba.
Por el contrario, cuando menos una tercera parte de la inflación se explica por el lado del subíndice de vivienda que está metida en un proceso de “pinchamiento”, lo que lentamente terminará por tirar a la inflación.
Siento que muchos participantes del mercado se centran en la crítica ideológica al cambio de modelo económico y en el uso de indicadores basados en encuestas.
Lo cierto es que los indicadores basados en encuestas, como los llamados ISM (realizadas con gerentes de compras) y de sentimiento al consumidor (como los de la Universidad de Michigan y los de The Conference Board), se han vuelto irrelevantes para el mercado.
Lo mismo Powell que Bessent, los han considerado secundarios y poco representativos por el cambio de modelo.
Sin aceptar que la economía crece sólidamente y que no hay gran evidencia de inflación por contaminación de los aranceles, no se pueden entender los niveles de los índices accionarios y el porqué de la presión a Powell para que recorte las tasas.
Lo demás es ideología, que finalmente no aporta nada en estos días.
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