Por: Marcelo Lara Saucedo
México está mostrando un crecimiento industrial muy importante y exponencial gracias al fenómeno del nearshoring, después de la pandemia y los conflictos geopolíticos que se están dando en el mundo. El término refiere geolocalizar proveedores de insumos lo más cercano posible al consumidor o armador final, incluso sacrificando costos, como un método totalmente opuesto al offshoring, que también puede transferir toda una operación comercial al país más cercano. El objetivo específico del nearshoring es acercar los centros de producción tercerizada y solucionar los inconvenientes de las largas distancias y la diferencia de horarios entre los continentes.
Este concepto aún pudiera parecer poco común o inclusive desconocido para algunos sectores productivos, sin embargo, es una tendencia que llegó para quedarse. En nuestro país ha fortalecido el mercado interno también en parte impulsado por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Recordemos los innumerables problemas que se han tenido con las cadenas de suministros, que no permiten tener un producto armado en tiempo para el consumidor final, ya que por el tema de la globalización muchos de los proveedores están a largas distancias de donde se requiere el insumo.
México tiene una localización estratégica y un modelo logístico que le permite tener un crecimiento diferente a los demás países de Latinoamérica, y sin duda su vecino comercial lo fortalece. Todo apunta a que las grandes importadoras americanas no dejarán todo su abastecimiento a China y tratarán de diversificar a sus proveedores de manufactura para evitar todos los problemas que han tenido debido a la pandemia del Covid-19. Esto le permitirá a México poder tomar un lugar mucho más importante en este tema.
Se cuenta con ventajas competitivas para que México saque gran provecho del fenómeno del nearshoring, nos referimos a bajos costos laborales, cadenas de suministros rápidas, diversidad de transporte y la falta de estabilidad en las relaciones de China y Estados Unidos. Además, el crecimiento en este tema para México traerá beneficios paralelos para diversos países de América Latina, en especial con los que cuenten con tratados comerciales con Estados Unidos. Solo faltaría reforzar temas como la seguridad del país y la eficiencia energética, que se ponen en la balanza de la competitividad de nuestro país.
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