Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Llama Attolini a mantener la calma ante desinformación tras operativo federal vs crimen organizado Noruega hace historia y México celebra un bronce con raíces sonorenses en Milán-Cortina 2026 La UNFP expresa preocupación y alerta a las familias mexicanas para emprender acciones que contengan la violencia Varias embajadas alertan a sus ciudadanos ante bloqueos y violencia en México Promete Sheinbaum agua de acueducto de Durango para Coahuila

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

¡El de AMLO sí era narcogobierno!

Por Ricardo Alemán

Hace 7 meses

Sólo era cuestión de tiempo. Sí, de tiempo y de oportunidad política para que la Administración de Donald Trump pudiera sacar la mayor ventaja de todo lo que sabe sobre los narcogobiernos de López Obrador y de Claudia Sheinbaum.

Y, en efecto, “la señora Presidenta” podrá negar la importancia de las revelaciones –todo lo que guste y mande– pero está a la vista de todos que, día a día se cierra el círculo criminal que confirma que los de López Obrador y de Sheinbaum Pardo –y todas las administraciones estatales y municipales de Morena– son verdaderos “narcogobiernos”.

Una realidad de la “narcopolítica” mexicana que aquí documentamos desde la segunda mitad de la década de los años 90, del siglo pasado, cuando el líder social motejado como AMLO, se apoderó de la dirigencia del PRD.

Desde entonces empezaron las alianzas –primero del PRD y luego de Morena– con el crimen organizado.

Hoy, el Gobierno norteamericano informa que la casa de bolsa Vector y CIBanco, además de Intercam Banco, son investigados por presunto lavado de dinero de cárteles criminales, como los de Sinaloa y CJNG, entre otros.

Curiosamente, Alfonso Romo, dueño de Vector, fue el brazo derecho durante el Gobierno de Andrés Manuel, en tanto que otro empleado de la misma casa de bolsa, Édgar Amador Zamora, hoy es secretario de Hacienda en la gestión de Sheinbaum.

En pocas palabras, resulta evidente que desde Palacio se facilitó el lavado de dinero a los socios criminales de los gobiernos de AMLO y Claudia.

Pero para entender el tamaño y las repercusiones de la “bomba” política y mediática lanzada contra el Gobierno mexicano, por parte de Trump, debemos acudir al formato de preguntas.

1.- ¿Por qué hacer pública hoy la investigación del Departamento del Tesoro sobre dos bancos y una casa de bolsa mexicanos que presuntamente lavan dinero?

2.- ¿Qué tanto sabe el Gobierno norteamericano sobre los “narcogobiernos” de Morena?

3.- ¿Por qué, de manera simultánea a que el Departamento del Tesoro suelta la bomba del lavado de dinero del narcotráfico, por parte de bancos mexicanos, la fiscalía de EU incluyó a México en la lista de enemigos de la Unión Americana?

4.- ¿Y, hasta cuándo, la presidenta mexicana, seguirá mintiendo y solapando a los cárteles criminales? La respuesta a la primera interrogante resulta de sentido común.

Sí, al destapar la cloaca de bancos que lavan dinero para los cárteles mexicanos y al exhibir la cercanía de una de esas instituciones con el entonces presidente López Obrador, la Administración Trump presiona a Claudia Sheinbaum para que se defina de manera pública frente al papel norteamericano ante el mundo.

Es decir, exige una respuesta: ¿México está con Trump o contra Trump? La respuesta a la segunda pregunta la conocemos todos; sí, el Gobierno norteamericano tiene en su poder toda la información que involucra a políticos, dirigentes y gobernantes de Morena –de todos niveles y los órdenes de Gobierno– con el crimen organizado; información que, de ser necesario, saldrá a la luz, poco a poco.

La tercera pregunta lleva implícita la propia respuesta. Y es que, si la Presidenta mexicana no se alinea al interés norteamericano, su Gobierno y todo el país serán considerados enemigos de Trump, con todo lo que eso significa.

Y, por último, hoy no existe respuesta a la cuarta interrogante, ya que la presidenta mexicana sigue y seguirá solapando y encubriendo a su antecesor y padre político.

Pero también es cierto que “no hay político” que coma lumbre y que en política “nada es para siempre”. Y quienes la conocen, saben que “la señora Presidenta” no dejará que la arrastre la debacle de Morena.

Por eso, hoy más que nunca, la paciencia es la mejor respuesta frente al Gobierno mexicano, que no para de mentir y engañar.

Al tiempo.

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 15 horas

De fiesta, huestes de Jesús Ramírez

Hace 15 horas

Huachicol: el muerto de la Marina habla

Hace 15 horas

El abismo educativo