El oficio de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) anunció que se cancelaba la indagatoria a Ciro Murayama y a Lila Downs. Llegó a los bancos el martes 29 de junio, con fecha de un día anterior. El documento tenía el mismo formato que la solicitud de indagatoria financiera al consejero del Instituto Nacional Electoral (INE) y la cantante, fechado el jueves previo, pero este segundo oficio instruía: “Se solicita dejar sin efectos y cancelar el oficio (omito el número) con folio (también lo omito) de fecha 24 de junio de 2021, por lo que no se deberá remitir a esta autoridad la información solicitada en el oficio antes citado”.
La UIF se desistió así de una indagatoria que, en respuesta a mi artículo aquí la semana pasada, dijo que no existía.
El oficio de cancelación contiene una expresa intención de que no se publique, de su contenido, la imagen de un fragmento siquiera. A diferencia de los formatos de esas solicitudes en años, meses, semanas previas, el desistimiento tiene un número de registro repetido muchas veces, en color brillante, cruzándolo. No hay un solo fragmento que no esté atravesado por este código como una cintilla diagonal, con el folio que identifica a quién le llegó la solicitud para que ya no entregara los estados de cuenta, préstamos, hipotecas de cada persona investigada.
Hace una semana, en este espacio, publiqué que la UIF investigaba al consejero del INE Ciro Murayama, a su esposa, a Lila Downs y a otra persona. La columna estaba basada en una solicitud de información financiera sobre ellos, que envió el 24 de junio la Comisión Nacional Bancaria y de Valores a los bancos, siguiendo instrucciones de la UIF.
Horas más tarde, el titular de la UIF escribió en Twitter que era “falso que haya instruido una investigación vs Murayama o Downs” y añadió que “hubo un requerimiento como parte del modelo de riesgo PEPs que se aplica a todas las autoridades que ha sido cancelado”. Algunos lectores consideraron que el posicionamiento desmentía la historia y otros creyeron que la confirmaba, como suele suceder con los extraños desmentidos confirmatorios que casi todos los días se publican desde fuentes oficiales del obradorismo.
La vocería de la UIF escribió en un chat de prensa que “no existe ninguna investigación de alguna consejera y consejero del INE” y agregó, en el párrafo siguiente, que “al tener una solicitud de información se requiere correr el modelo de riesgo en el cual no se encontró irregularidad alguna”. Otra vez: no pero sí, pero ya no.
El nuevo documento que obtuve implica que, cuando la UIF envió esos mensajes a la prensa el 26 de junio, el desistimiento, si existía, no había llegado a los bancos.
Busqué a Paul Cohen, el esposo de Lila Downs. Dijo que no quiere volver a hablar del tema. Fuentes de la UIF dijeron para esta columna que “de acuerdo con las recomendaciones de GAFI, los PEPs son sujetos de revisión con base en modelos de riesgo y reportes de operaciones inusuales. Las mencionadas revisiones no son sinónimo de investigación”. Murayama dijo que el desistimiento confirma que “nunca hubo nada irregular en mi trayectoria” y que “la exposición pública de ese extraño procedimiento frenó la pretensión del gobierno de usar sus herramientas de acceso al sistema bancario como método de intimidación política”.
Sobre Farah Munayer, asesora de Murayama, y su esposo René Miranda, el director del Registro Federal de Electores, quienes estaban indagados en otro caso, no ha llegado desistimiento alguno, hasta donde pude verificar. Miranda me dijo: “seguimos sin saber nada de las investigaciones”.
Salvador Mejía, de la consultora Asimetrics y ex oficial de cumplimiento bancario, me dijo que “el hecho de que se haga esta cancelación confirma que la investigación existía y que, por motivos extrajurídicos, se vieron obligados a cancelarla”.
No sé por qué la UIF inició la investigación, por qué dijo que no lo había hecho ni por qué la canceló. Pero creo que la indagatoria a un consejero del INE es un asunto de interés público. Si, como diría Benedetti, hay una grieta entre el lado de los maravillados y los desmaravilladores, considero que a los periodistas nos corresponderá siempre contar las historias del poder. Las maravillas son materia de otro oficio, que no es el mío.
@penileyramirez
Más sobre esta sección Más en Nacional