En Coahuila hay siete pueblos mágicos y la Secretaría de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos los presume, pues es la entidad del norte de México con más comunidades con esta denominación.
No es malo de ninguna manera y hasta el momento no hay ninguna iniciativa que salga de las autoridades estatales o municipales para crear un corredor de productos artesanales hechos en Saltillo.
Se tiene una Casa del Artesano en donde de manera ocasional hay uno que otro creador ocupando uno de los espacios, pero nada permanente, que sea una auténtica oportunidad de capitalizar su conocimiento y habilidades.
Parras de la Fuente ya generó un espacio público para sus artesanos y los turistas llegan a ese espacio en donde están concentrados, para comprar los productos.
Se tuvo en algún momento, cada año a través de la Feria de Saltillo, una exposición de lo que se hace en la capital del estado, pero con el paso del tiempo se perdió.
Se necesita un esfuerzo, se requiere proactividad para que, así como se logró hacer de la Ruta Vinos y Dinos un producto exitoso, se conceptualice un corredor o una calle peatonal en el Centro Histórico de Saltillo, para los artesanos.
Con una acción de este nivel, sería posible evitar que algunas actividades generadoras de productos artesanales se pierdan por falta de ventas, y porque no hay quién quiera aprender.
Es fundamental pensar en este tipo de iniciativa en Saltillo porque en el Centro de la ciudad, en este momento, no hay estacionamiento, pero se puede hacer una calle peatonal, el problema es cuál. ¿Victoria? ¿Ramos Arizpe? ¿Pérez Treviño? Ninguna se puede convertir.
Alguna vez pensé en una calle peatonal exclusivamente para las artesanías. En el pasado, con la primera Feria de Saltillo, recuerdo que en el primer local estaba la empresa CINSA de Grupo Industrial Saltillo, la cual tenían una máquina haciendo algo de la fabricación de la cacerola y tenían una gran cantidad de productos terminados en oferta.
Por otro lado, pensé que en esa calle podía haber productores artesanales locales de tortilla, cajeta de membrillo, chocolate. Todo eso puede ser en locales donde se esté elaborando y venderse a buenos precios.
Ser ambicioso, y si se pudiera, un local donde se hagan los ladrillos artesanales, aunque no los horneen allí, solo una parte del proceso. El sarape, las cobijas, los tejidos, puro producto artesanal.
Yo pienso que si se hicieran las cosas así, tendrían cantidad de gente; aunque fuera más caro, la gente lo pagaría. El pan, las galletas y pasteles también.
La idea de la Calle de las Artesanías es atraer gente al Centro de Saltillo y que sean turistas o locales viendo, aprendiendo y consumiendo lo local.
Y si no se puede, ponerla en diferentes rumbos, y si se anuncia la gente va a buscar en un folleto todo lo que se hace en Saltillo, y entonces también decir que se tiene un corredor o una calle hecha para productos artesanales que se elaboran en el lugar y se venden a precios muy competitivos.
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