Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Djokovic eliminado en Basilea y sigue a un título de Federer SCJN: pensión por viudez no puede limitarse a 10 años Arranca en Hidalgo polo de bienestar de 910 hectáreas Una plática con Cuauhtémoc Cárdenas Frena INE propuestas de Taddei para puestos en OPLES

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

El Instituto Madero y la educación en las mujeres

Por Federico Muller

Hace 3 años

A la memoria del profesor Rubén Gámez Valero (1936-2023)

Hace unos cuantos días se presentaba el libro El Instituto Madero de Saltillo, presencia de la Iglesia Bautista en Coahuila (1884-1936), en una de las salas de la universidad, en el marco de la Feria Internacional del Libro Coahuila (FILC), la cual estaba conmemorando su aniversario 25 de fiesta de las palabras en la ciudad. Su autor, el historiador Ricardo Medina Ramírez, los comentaristas del texto fueron el licenciado Javier Fuentes de la Peña y el historiador Lucas Martínez Sánchez. El primero de ellos hizo una breve reseña de las características de la enseñanza en las escuelas protestantes en México del siglo 19; y el otro invitado, aludió directamente al autor, al buen desempeño que ha tenido, primero como estudiante universitario, y luego como docente e investigador de los acontecimientos históricos de la región, particularmente aquellos de índole educativa, pues es el segundo libro que publica sobre esa rama del saber.

No es ocioso mencionar que recientemente fue aceptado como miembro numerario del Colegio Coahuilense de Investigaciones Históricas.

¿Qué fue el Instituto Madero (IM) en Saltillo (1884-1936)? Una institución educativa de nivel medio, protestante, auspiciada por la Primera Iglesia Bautista de Saltillo (PIB); al instituto lo organizó Guillermo D. Powell, un año después que a la PIB, misionero protestante que enviaba, a México [U1] la Convención Bautista del Sur de Estados Unidos. El libro divide la trayectoria del IM en tres periodos, que fueron acotados por las condiciones internas que prevalecieron dentro de la denominación evangélica que lo sostenía, y sin lugar a dudas, también por el advenimiento del movimiento revolucionario en el país y la llegada a la Presidencia de la República del general Lázaro Cárdenas del Río.

El primero que le llama los albores del IM: 1884-1898. Quizá fueron los 14 años de mayor impacto social entre la sociedad saltillense femenina, que tenía la posibilidad de luego de haber terminado la educación primaria, aspirar a estudiar una carrera magisterial, reconocida, previa evaluación, por la Junta de Instrucción Pública del Estado de Coahuila. Ya con el título de profesora la fémina tenía probabilidades de ejercer su profesión, transitando de la economía del hogar a la productiva, por su labor remunerativa empezaba a participar en el producto coahuilense. Utilizaba sus manos, ya no necesariamente para fregar ropa, tepalcates u [U2] otros cacharros de cocina, sino en el manejo de la tiza o gis deslizado ágilmente sobre la superficie verde olivo o negra de los pizarrones; también [U3] necesarias en los ademanes para el entrenamiento de las rondas infantiles de sus alumnos. En ese sentido los bautistas se anticipaban a las autoridades educativas del estado, pues la Benemérita Escuela Normal de Profesores (1894), habría sus puertas sin distinción de clases y género 10 años después de que lo hiciera el IM. Antes de este, el monopolio educativo lo tuvieron los varones, en una población, incluyendo niños y mujeres, cercana a los 20 mil habitantes, ese era el tamaño demográfico del mercado educativo.

El libro presentado en la FILC, formula una invitación velada, pero provocativa a seguir investigando sobre ese nicho de mercado: la educación en Saltillo en el Siglo 19. Particularmente, para aquellos que utilizan la historia como coartada para “hacer” economía. Siempre existe una menor probabilidad de equivocarse cuando se estudian sucesos distantes, y las causas que los provocaron, en relación a las estimaciones económicas a corto y mediano plazo. En esa misma línea de pensamiento se formula la siguiente premisa -que se pudo haber planteado un antropólogo social hace muchos años y ajeno a la cultura saltillense- una sociedad tan cerrada y conservadora, con un grado de escolaridad relativamente bajo con respecto a otras ciudades del país, por qué permitió esa penetración e injerencia del protestantismo estadunidense en la vida religiosa y educativa de sus ciudadanos.

Hubo varias causas y razones; además del fervor misionero de los evangelizadores sostenidos desde el vecino del norte, no queda claro si fue antes o después que la inversión extranjera, la ideología de los negocios de los gobernantes en turno del último cuarto del siglo 19, o simultáneamente ambas, las que lograron, entre otras cosas, la llegada del IM.

Formalmente don Porfirio Díaz gobernó a México de 1877-1880; 1884-1911, pero tuvo mucha influencia con el que cubrió la Presidencia de la República de 1980 a 1984. Este último periodo correspondió al del Gobernador de Coahuila, Evaristo Madero Elizondo. Aunque eran contrincantes políticos, Díaz y Madero Elizondo tenían algo en común: al primero le interesaba que las compañías extranjeras invirtieran en México en minería, redes ferroviarias y extracción de petróleo; al coahuilense, empresario-agricultor, que se había enriquecido de los beneficios que le dejaba el oligopolio económico del campo; pero ambos dirigentes sabían que las familias de los trabajadores extranjeros requerían un entorno plural para desarrollar su estancia en el país; demandaban apertura religiosa y social.

Otro elemento que unió los intereses políticos y educativos, fue que Guillermo D. Powell y don Evaristo Madero, al parecer eran masones.

 

Notas Relacionadas

Una plática con Cuauhtémoc Cárdenas

Hace 47 minutos

Del clan Taddei

Hace 5 horas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 7 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 47 minutos

Una plática con Cuauhtémoc Cárdenas

Hace 5 horas

Del clan Taddei

Hace 14 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar