NO DEBERÍA ser… pero pareciera que nos estamos acostumbrando a ver como “normal” dentro de la crisis migratoria que se ha desatado desde hace casi cinco años por nuestra frontera, que casi a diario el río Bravo se trague y expulse los cuerpos de muchas personas que algún día salieron de sus países para buscar una mejor condición de vida en los Estados Unidos.
MUCHAS tragedias de estos migrantes se han escrito y documentado en prensa, radio y televisión… además en redes sociales.
PERO EN LOS ÚLTIMOS meses, da la impresión que ya las cifras de fallecidos en el Bravo, en solitarias zonas de la frontera mexicana y de Texas o en accidentes sobre todo en persecuciones de traficantes en Texas… es sólo “una noticia más”, el aumento de una estadística sin comprender, entender o considerar que tras la muerte de cada migrante hay una historia.
ALGUNOS transitaron por meses y hasta medio año para alcanzar su sueño que terminó en muerte.
NIÑOS, jóvenes, adultos y hasta personas mayores han muerto en su aventura.
LOS TRAFICANTES se han enriquecido a base de este sufrimiento y de estas tragedias.
LA CRISIS continúa… las muertes también… y las fortunas de quienes manejan el negro negocio también suben; pareciera ser que aquí no hay cargos de conciencia, sino simple y sencillamente números… y ganancias.
SÓLO EN los últimos días, más de 10 personas han sido rescatadas del Bravo, lo mismo del lado mexicano que del americano; se supone que formaban parte de un grupo de cerca de 20 migrantes que fueron arrastrados por las corriente del río.
EN DÍAS pasados se realizaron dramáticos rescates de muchos más que milagrosamente lograron ser salvados por la Migración estadounidense y las autoridades mexicanas.
LAS NOTICIAS sobre muertos y rescates son a diario.
PERO PARECE YA no impactar a los nigropetenses; hemos perdido sin duda, la capacidad de asombro y comprensión.
POR SU PARTE los migrantes, evidentemente han perdido el miedo a la muerte y siguen llegando en miles…
EN OTRO tema algo más agradable -aunque no para los venados-, cuentan que bien les ha ido en estos primeros días de caza a quienes han incursionado en diversos ranchos de la región en busca de un buen trofeo de esa especie.
EL FRÍO, DICEN, les ha ayudado y algunos más que suertudos ya han cazado buenos ejemplares.
PARA LOS defensores de los animales esto pudiera parecer un insulto… pero bueno, es un deporte legalmente autorizado… y además, una pregunta: ¿Los defensores de los animales se podrán sostener en su postura cuando prueban un rico chorizo, guisado o tamales de venado en la temporada decembrina?
CONOZCO a muchos otros “defensores” que portan cintos precisamente de piel de venado o piel de cocodrilo… también a “celosas defensoras” que llevan sus bolsas de mano… precisamente de pieles de animales que dicen que no deben matarse… pero cuyas pieles exhiben orgullosamente.
EL MUNDO es así y los que lo habitamos también…
ENTONCES, para qué desgarrarse las vestiduras; las vacas, los cabritos, los conejos o los borregos o corderos, entre otros, también son animalitos… y bien que se los comen en ricos guisos, al ataúd -o a como caiga-.
¿ENTONCES -OTRA VEZ– para qué escandalizarse y tirar tanto brinco… estando el suelo tan parejo?..
Más sobre esta sección Más en Coahuila