Coahuila
Hace 3 años
No es por ser cuentachiles ni jugarle al auditor externo, pero la facturación es un redituable negocio con cargo al erario de cualquier Municipio. Y coincidentemente representa otra sangría para el de Arteaga, Coahuila.
En el Ayuntamiento de la Región Sureste todo son adjudicaciones. Nada se licita. Y como nadie interviene vigilando los procesos de contratación (claro, en teoría esa función debería desempeñarla el Cabildo como órgano colegiado sin embargo nunca sucede así) se despachan con la cuchara grande.
En 2022, el primer año del trienio, el Municipio desembolsó 2 millones 497 mil 910 pesos por alquiler de “equipo de sonido”. Hasta 300 mil pesos por una simple renta. No hablamos de un espectáculo en el Foro Sol de la Ciudad de México ni de una experiencia auditiva cercana a un concierto en el Palacio de los Deportes, sino simples bocinas conectadas a un micrófono.
A la cifra hay que agregar un complemento de un millón 447 mil 920 pesos por rentas de toldos y escenarios. No sólo eso, sino grupos musicales locales que cobran por evento como si fueran artistas famosos y con trayectoria. Más de 422 mil pesos por presentación. Por lo menos eso reporta Tesorería en documentos oficiales.
Para dimensionar el gasto no hay que olvidar que Arteaga es un Municipio de 15 mil habitantes.
Aún así hay compras que por sí mismas levantan una ceja. Por ejemplo 53 mil pesos por 10 cubetas de pintura, según la factura identificada con el folio B96C. A un costo unitario de 5 mil 300 pesos los 19 litros, precio a todas luces improbable y fuera de toda proporción en el mercado.
De poquito en poquito se llena el jarrito.
Llama la atención, pues en el último listado del parque vehicular correspondiente a febrero de 2023, no hay ningún RZR Polaris asignado a la oficina de Presidencia, y sí, en cambio, han sido gastados más de 152 mil pesos en accesorios para un vehículo de tales características.
Sobresale también la cantidad de 2 millones 284 mil pesos erogados en comidas. No se trata de comedores comunitarios en la sierra de Arteaga para los más necesitados, sino convites o comilonas en petit comité para agasajar a un grupo en específico, al grado de pagar hasta 240 mil pesos por cada una. Numero que se repite varias veces por la misma cantidad en facturas con diferentes proveedores. Reitero: no se trata de un ejército que alimentar ni tampoco de un grupo comiendo en el restaurante Quintonil de la CDMX.
Se cree que por ser un pueblo pequeño no puede haber saqueo en grande. Nada más alejado de la realidad. Y eso que a la distancia pareciera “un ruidito, un taquito y un traguito”, parafraseando al célebre nayarita Layín.
Cortita y al pie
El pasado jueves en este mismo espacio se publicó que por adjudicación directa y usando como coartada la persona moral Arquitectes Grupo 4, S.A. de C.V, vinculada con un familiar del Tesorero Municipal, Alfonso Treviño Medrano, una suma de 32 millones 561 mil 683 pesos ha sido cobrada del Ayuntamiento en la primera mitad del trienio por dos conceptos que no se pueden verificar ni fiscalizar: pintura de líneas divisorias de carriles, y reparación de baches.
¿Y la Auditoría Superior del Estado, sirve de algo?
La última y nos vamos
“Cosas veredes, Sancho”. El 95% de la escasa obra pública realizada en Arteaga en lo que va del trienio del priísta Ramiro Durán García, la ejecuta un solo contratista: Servicios de Construcción Gabser, S.A. de C.V., con domicilio en Saltillo, razón social constituida el 18 de julio de 2019 en Nuevo León, y que pertenece a Sergio Antonio Soria Dávila y Gabriela Márquez García.
En 2022 facturó 29 veces por un total de 13 millones 260 mil pesos, y 4 millones 53 mil pesos más el primer cuatrimestre de 2023.
Ahora bien, Artemio Alejandro García, el encargado de las obras públicas en el Ayuntamiento de Arteaga, forma parte del órgano de vigilancia de la sociedad mercantil Huertas JDF, S.P.R. de R.L., la cual pertenece a José de Jesús Durán Flores y Sonia Guadalupe García Elizondo, padres del Alcalde de Arteaga, Ramiro Durán García. Creada el 27 de enero de 2021 con el notario favorito de la dinastía Durán: Julián Ramos Álvarez, el 118 de Arteaga.
Pero ésa es otra historia.
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