A nadie sorprende que Delfina Gómez, la acrisolada incondicional, recién elegida como gobernadora del Estado de México, tras la venta de la plaza, por el ‘Ken viejo’, Del Mazo, se haya atendido en una clínica particular de primer nivel, en vez del ISSSTE al que tiene derecho como burócrata.
Tampoco vimos a Martí Batres beber la fórmula láctea, marca rosita, que vendían a las familias de escasos recursos en CDMX, claro, el revoltoso sabía que ese líquido contenía bacterias fecales, y eso es canibalismo. Cuando ves que el taquero no se atreve a comer lo que vende, no debes confiar.
En 1900, muchas personas educadas simpatizaban con el socialismo, así como en 1800, muchos simpatizaban con la masonería. En Europa, como resultado, el sindicalismo, (que no es lo mismo, pero es ingrediente), penetraba en las sociedades, cambiando las estructuras de varios países, muchos derechos laborales nacieron en esa época, y también la calidad de servicios a la población,
El gran momento del socialismo, fue cuando Aleksandr Kérenski , un político ruso, llegó a ser Primer Ministro, tras la caída del zar, él era de convicción socialista, pero el socialismo positivo que buscaba que las cosas mejoraran; al contrario, los socialistas proletarios, encabezados por Lenin, Trotsky y Stalin, repitiendo las recetas que derrocaron al zar, tomaron fuerza con el grupo bolchevique y acciones de reto al poder, buscando víctimas para enfrentarse. Tras un golpe de estado, tomaron el poder y multiplicaron las barbaridades que ya habían cometido, causando la muerte de millones de compatriotas, y una crisis que duró muchas décadas, en parte por incompetencia y actitud despótica de su dirigencia.
El socialismo siguió buscando el poder, lo logró un tiempo en Hungría, con malos resultados, y en España, con peores resultados. En el caso de España, solo males trajeron la república a la madre patria, Francisco Franco, mantuvo el poder por décadas, con eso, a España no le tocó la Segunda Guerra Mundial, y se mantuvo en paz y productivo.
En Europa el socialismo ha hecho que los países alternen gobiernos de izquierda y de derecha, pero lo valioso, es que los partidos de izquierda trabajan por su país, no en función de otros gobiernos extranjeros, en cambio, en América Latina, cuando se establece un gobierno de izquierda, como moscas, llegan parásitos de todos lados a explotar y destruir el país, sumado a los parásitos que ya reclamaban su parte.
Queda claro, en África y América Latina, el patriotismo solo aparece en los discursos y en los himnos.
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