En 1942 se proyectó el puente de la calle Allende, bajo las vías del ferrocarril, de lo que hoy es el bulevar Francisco Coss. En 1952 lo recorrió durante su construcción el entonces presidente de México, Miguel Alemán Valdés, y fue hasta el 26 de marzo de 1953 cuando sería inaugurado por el presidente en turno, Adolfo Ruiz Cortines.
En la administración gubernamental de Román Cepeda Flores, se construyó el paso bajo nivel entre la calle Allende y bulevar Constitución (hoy Carranza), un gran avance en materia de vialidad, pues el estacionamiento de carros de ferrocarril interrumpía el tránsito varias veces al día, lo cual constituía un grave problema para la comunicación entre Saltillo y la ciudad de Monterrey.
Hay una leyenda sobre la necesidad de ese paso deprimido. Una familia completa perdió la vida al intentar el chofer del automóvil ganarle al paso al ferrocarril y eso aceleró el proceso para su construcción, considerando además del peligro que representaba, las horas que la única entrada y salida a Monterrey permanecía interrumpida.
Recuerdo una imagen en mi mente (por ahí habrá de andar la fotografía), cuando el presidente Alemán visitó Saltillo para supervisar los trabajos. Sobre un camión de redilas recorrió el trayecto en construcción para dirigirse al Centro de la ciudad, donde inauguraría el nuevo alumbrado público del primer cuadro. Mi abuelito Jesús, yo de 11 años y otros saltillenses fuimos a ver el paso “del señor presidente”.
Fue el ingeniero Pablo M. Cuéllar Valdés quien estuvo a cargo del diseño, supervisión y construcción de este importante y resistente puente, que tiene prestando servicio por más de 60 años y no ha requerido de una reparación, solo remodelación de su fachada. El puente lleva el nombre de su creador.
En 1987, durante la administración del alcalde Carlos de la Peña, se modificó el parapeto tradicional de este puente, sustituyéndolo por jardineras de concreto, y años más tarde se eliminaría la banqueta inferior de la calzada para hacerla de tres carriles.
En 2010 se haría una nueva modificación sobre el puente para permitir el retorno vehicular hacia el norte de Venustiano Carranza, siendo alcalde Jericó Abramo Masso, quien aprovechó la obra para instalar una significativa y genial frase de acceso al Centro de Saltillo: ¡Aquí comienza la historia!
Y vendría la administración que recién termina, a cargo del joven Manolo Jiménez, quien borró de un plumazo la famosa frase y realizó nuevas obras modificatorias en las paredes del puente.
No sé dónde quedó la placa que indica que el paso a desnivel de Allende para conectar a Carranza, fue ideado, construido y supervisado por el ingeniero Pablo Manuel Cuéllar Valdés, que además nos legó un hermoso documento sobre la historia de Saltillo.
Más sobre esta sección Más en Coahuila