Por donde quiera veo gente quejándose de los altos precios, que está muy caro todo, pero ¿cuál es la verdadera razón de los precios altos? ¿Será la pandemia? ¿La sequía? Muchos productores dejaron de producir el año pasado.
Como alguna vez le dije, algunos aumentos están justificados y otros no, y recuerdo que en los 50 había un distribuidor de azúcar en la calle Aldama y un día subió el pan y me lo encontré y me dijo ¿por qué suben el pan si no ha subido el azúcar?
La explicación está allí; por qué no hay agua, la sequía, el Covid; pero aquí hay una excelente oportunidad para los pequeños comerciantes, fruterías, tiendas pequeñas, y la razón es que ellos no tienen los gastos de los supermercados gigantescos; es la razón por la que dan más barato.
Ojalá que sepan aprovechar esta oportunidad y vuelvan a captar nuevos clientes, es un tiempo de oportunidad para capitalizar, para hacer crecer o consolidar el negocio.
Hay un dicho que se ha mencionado mucho en este tiempo, hay quienes lloran por la situación y quienes ven en la situación una oportunidad y venden los pañuelos para secar las lágrimas de quienes lloran.
Hoy se vive una doble crisis en el mundo, una que es de salud que derivó o condujo a una económica y ambas han minado nuestra estabilidad emocional y financiera.
Los grandes almacenes no quieren perder y suben los precios de los productos de manera inmoderada porque también deben mantener una infraestructura costosa, pero, los pequeños no tienen todos esos gastos.
Así que a vender a costos más competitivos que los grandes almacenes, es una buena estrategia, que favorece a los más limitados en lo financiero, porque hay un sitio en donde ellos podrán surtir lo que necesitan.
Y el negociante tendrá un movimiento dinámico de mercancía, le dará vuelta al dinero y se mantendrá activo hasta que vea su crecimiento y consolidación de su negocio, y no, no es ninguna especulación, así han hecho las fortunas algunos de los hombres y familias más ricas del mundo.
Hay un ejemplo muy claro en la ciudad de lo que en este espacio se sugiere, son las dos unidades de negocio que se llaman La Cabaña, siempre tienen una cantidad muy importante de personas comprando.
En la actualidad hay consumidores haciendo fila para poder entrar a comprar sus productos para la canasta básica, porque tienen artículos a muy buen precio y las personas lo saben, no requiere más publicidad que el de que tienen todo a muy buen precio.
Esa forma de trabajar es la que los pequeños negocios pueden tomar, no tiene grandes lujos como las grandes tiendas y el buscar productos que se pueden vender a muy buen precio con la calidad necesaria que demanda el consumidor, atraerá su clientela.
Son estos tiempos de cambio, de transformación de capitalizar la situación que se vive; un negociante de una tienda que se llamaba Fernando tenía una tienda llamada Hangar 57 y se abrió una tienda de conveniencia a menos de 50 metros de donde él estaba ubicado.
Y para competir hizo lo que la tienda de conveniencia no hacía, tratar de manera personal: a cada uno de sus clientes a quienes conocía de manera personal, cada mañana o tarde establecía una relación de amistad y comercial, además de procurar tener todo lo que necesitaba y que en la tienda de su competencia podía tener, pero, sin el alza del 17 al 33% que aplican ahí.
Y finalmente, lo que quiero decir es que volver al pequeño comercio, esas tienditas que no tienen tantos gastos y que pueden dar más barato que las grandes tiendas, es la salida, es la solución para enfrentar la crisis.
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