Nacional
Por JC Mena Suárez
Hace 3 meses
Las exportaciones de México a Estados Unidos crecieron 17.9% en 2025, pero el acero ya paga 50% de arancel y los autos sin contenido regional, 25 por ciento. La revisión del T-MEC no detona la crisis comercial: la hereda
El acero mexicano paga hoy 50% de arancel para entrar a Estados Unidos y los autos sin contenido regional cargan 25 por ciento. La revisión que arrancó el pasado 1 de julio no abre esa herida: la encuentra abierta. El libre comercio puro terminó en 2025, no terminará en 2042.
La cláusula del Artículo 34.7 ofrece tres caminos -extender el Tratado a 2042, revisiones anuales hasta 2036, o retiro unilateral con seis meses de aviso-, pero ninguno se resolverá a partir del 1 de julio. Bloomberg anticipó que los tres socios dejarán pasar la fecha y abrirán meses, acaso años, de negociación. Se activa un proceso, no un veredicto.
Las cifras del Inegi explican la magnitud de lo que está en juego. México cerró 2025 con un superávit comercial total de 771 millones de dólares. Este resultado revirtió el déficit de 18 mil 541 millones de dólares registrado en 2024, gracias al impulso del sector manufacturero y a una menor dependencia petrolera. Más de 80% de esas ventas tiene un solo destino: Estados Unidos.
Las exportaciones no petroleras dirigidas al norte avanzaron 17.9% anual. Toda esa maquinaria depende de un acceso que los aranceles ya erosionan sector por sector.
Las consecuencias escalan por tamaño. La gran armadora certifica origen y absorbe el gravamen; la mediana proveedora Tier 2 carece de espalda financiera para sostenerlo; la microempresa lo recibe vía nómina industrial contraída. El golpe viaja hacia abajo en la cadena, y se mide en empleos.
Conviene matizar el alarmismo. El Gobierno de Claudia Sheinbaum sostiene que el Tratado funciona y el embajador Ron Johnson habla de oportunidad, no de riesgo. La integración norteamericana tiene demasiada inercia para deshacerse por decreto. Pero inercia no equivale a certidumbre.
Aquí la pregunta de fondo es: ¿esperará México a que Washington decida, o usará estos meses para blindar su proveeduría con certificación de origen impecable y diversificación hacia Europa y Asia? La defensa del comercio exterior no se firmará sólo en una mesa bilateral. Se construirá en cada planta.
Más sobre esta sección Más en Nacional