Por: Roberto Gómez Junco
Se ha jugado la primera Jornada de la Leagues Cup y el saldo para los equipos mexicanos vuelve a ser negativo.
Dieciocho partidos disputados en esa fecha inicial, todos ellos “entre Ligas”, y dicho saldo es elocuente: cinco partidos ganados por representantes de la Liga MX, cinco empates y OCHO triunfos de los exponentes de la MLS.
Treinta y un goles anotados por los equipos mexicanos, y CUARENTA por los estadunidenses.
El viernes, la segunda jornada empezó con dos victorias de la MLS, aunque después el Mazatlán y el Toluca emparejaron las cosas.
Un saldo a favor de los estadunidenses, sobre todo por la increíble goleada recibida y la vergonzosa actuación ofrecida por el Cruz Azul, de antemano uno de los principales candidatos al título en este torneo, y ahora borradas de un plumazo sus pretensiones.
Una histórica zarandeada en Seattle, de la que puede destacarse el brillante y contundente futbol desplegado por el conjunto local, pero sobre todo mencionarse la falta de respuestas y la desastrosa cara mostrada por una escuadra celeste supuestamente muy poderosa.
Si de reacomodar a los favoritos se trata, la primera exhibición de los Tigres y del Pachuca los colocaba en la cúspide de los equipos mexicanos (¿y después de la segunda?), con todo el mérito de los otros tres que lograron ganar en su presentación: el Necaxa, los Bravos y el Puebla, que ayer perdió.
En la contraparte, las decepcionantes presentaciones del América y el Monterrey. y la susodicha vergüenza del Cruz Azul.
El caso es que esta Leagues Cup en su edición de 2025 (torneo cuya segunda jornada culminó ayer, y que para el próximo jueves dejará definidos a los cuatro calificados de cada Liga) ha servido para confirmar el sostenido y sistemático crecimiento de la MLS.
Y todavía hay quienes dicen que este torneo y estos partidos no les sirven para nada a los equipos mexicanos.
Si no te sirven como fogueo, como roce futbolístico, partidos en los que enfrentas a rivales que te han superado y siguen superándote. ¿entonces cuáles?
Es éste el enésimo recordatorio del crecimiento de la MLS y el estancamiento de la Liga MX.
Con todo y la evidente ventaja que implica la condición de local, los resultados de los últimos tiempos siguen confirmando el emparejamiento entre ambas Ligas.
Algo habrán hecho bien allá, y muy mal acá, para que esa paridad de fuerzas se haya producido.
¿Se darán cuenta quiénes deberían darse?
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