Cuando tuvieron que intervenir diferentes personas con poder, para pactar la independencia de la Nueva España, el país tenía un gobierno virreinal, que pagaba tributo a la Madre Patria, en términos generales se vivía en paz y sin sobresaltos, por eso, los intentos de revueltas tuvieron poco éxito, no había ni el anhelo de ser independientes, ni tener un gobierno democrático.
Cuando empezó la República, con un constante conflicto entre políticos, y el estado se imponía exigiendo tributo, iniciando guerras, saqueando haciendas y poblados, a nadie sorprendió que un grupo de notables viajara a Europa a invitar a un noble, hecho a un lado en la sucesión del reino de Austria, a que fuera emperador en México, años después, muchos califican de traidores a esas personas, pero, considerando la época, en que ellos veían que menos de 50 años antes, se vivía sin sobresaltos. ante un poder supremo, es entendible su acción.
Al volver al poder el grupo de políticos, manejados por la unión americana, volvió el estatismo, un presidente con el mismo poder que el emperador, pero con peores intenciones, Juárez lo único que hizo de obra pública fue para beneficio de familiares una corta conexión de ferrocarril en Veracruz, fue negocio de uno de sus yernos, y dejó colgados de la brocha a los combatientes que pelearon por su causa, eso llevó a un estado generalizado de inseguridad en el país realizado por excombatientes de la guerra de reforma, nadie se confiaba en viajar en todo el país. Al morir Juárez, Lerdo de Tejada, fue igualmente incompetente hasta que Porfirio Diaz se hizo del poder y metió orden, a sangre y fuego.
A pesar de tener un Ejército al fin organizado y pertrechado, Diaz tuvo una actitud de distancia a la obra pública, permitiendo que empresas extranjeras instalaran el ferrocarril, telégrafo y demás servicios, por los que cobraban, para pagar su inversión, en pocos años, la mayor parte de la República estaba comunicada por ferrocarril, a nadie le calaba el término de “nacionalismo” si a cambio tenían al alcance servicios excelentes, a precio accesible.
Después de ser obligado a renunciar, la lucha intestina, se realizó, en parte, gracias a la infraestructura ferroviaria que logró.
Los gobiernos que sucedieron a Diaz fueron fijando cada vez más un estatismo que fue creando en el ciudadano la idea, de que el gobierno es dueño de todo, y que los impuestos tienen el propósito de mantener a las familias de políticos y funcionarios, no para obra pública y otorgar servicios.
Cárdenas fue más lejos en ese cometido, pero tuvo el decoro de actuar para facilitar el trabajo de los ciudadanos, con construcción de presas, carreteras, distritos de riego.
Echeverria, perdió ese propósito, se enfocó más a repartir apoyos o beneficios y olvido la construcción de infraestructura, y desgraciadamente, fue el que incremento el papel del narco, tal vez, gracias a la familia de su esposa, Esther Zuno, familia de narcos.
Tras eso, la mitología política mexicana se mueve entre la imagen maligna del neoliberalismo, y la imagen santa del socialismo, al fin mencionado, antes los llamaban gobierno revolucionario.
Por exigencias del banco mundial, el gobierno de Salinas de Gortari, tomó algunas medidas de tinte neoliberal, privatización o desaparición de paraestatales que eran feudos de notables, que aparte de no generar ingresos costaban mucho a la nación, incluidos los bancos, obra pública en procedimientos llave en mano, que lograban mejores precios de los proyectos y el pago diferido en arrendamientos financieros, y creación de organismos de rendición de cuentas y control del gasto, en lo que falló Salinas fue en no hacer nada contra Pemex, CFE y los sindicatos, que son la medula del PRI, y lo empeoró, aumentando el gasto social, hasta usando una grotesca frase: “liberalismo social” habiendo tenido la oportunidad de hacer un cambio toral para México, dejó un desastre.
Su sucesor, a pesar de ostentarse como experto en economía, causó problemas al principio, pero, ya que obedeció al Banco Mundial y dejó la economía en manos de expertos, arregló algunas cosas.
Desde el sexenio de Zedillo, creció el grave problema de estatismo que nos estrangula actualmente.
Un congreso que decide el gasto, en función de sus muy personales intereses, y no en función de lo básico y lógico; que el gasto público sea realizado con monto igual o menor a la recaudación.
En la historia del mundo no existió un régimen claramente socialista, que tuviera un manejo respetable, la Unión Soviética terminó porque nunca tuvo forma de trabajar para alimentar a su población y gastaba de más, en armamento, y no tenía reparo en matar de hambre o ejecutar a sus ciudadanos.
El mayor riesgo es que a México le están otorgando préstamos muy superiores a sus capacidades. Argentina es rico y produce mucho, solo tiene una mayoría boluda que no sabe escoger a su gobierno, Venezuela es muy rico, su población es más boluda, México no es rico, pero también tiene un alto índice de tarugos.
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